Cuestión de fondo

Publicado en: Colombia 0

Lo sustantivo es que se reitera que el Estado colombiano se alió con criminales para asesinar a Pablo Escobar.
Uno de los tantos rumores que circulaban en la cárcel de Itagüí, donde estaban recluidos los jefes paramilitares, era que ‘los Pepes’ habían asesinado a Pablo Escobar y habían dejado que el Gobierno reclamara los créditos. Con la publicación del libro de ‘don Berna’, el rumor comienza a tener pelos y señales.
Pero se trata en realidad de un asunto puramente anecdótico frente a la cuestión de fondo tras la muerte de Escobar. Lo sustantivo es que reitera que el Estado colombiano se alió con criminales para resolver una amenaza a su autoridad. ‘Los Pepes’ no eran nada distinto de una disidencia del cartel de Medellín, que se le insubordinó a Escobar porque su guerra contra el Estado se había vuelto perjudicial para el negocio y para su propia seguridad personal.
‘Los Pepes’ fueron, además, la base de las Auc. Como sostiene ‘don Berna’ en su libro, luego de que Escobar es eliminado, los hermanos Castaño concentraron sus fuerzas en la guerra contrainsurgente. Un jefe paramilitar, hoy extraditado, a la pregunta sobre cuál había sido para él el origen de las Convivir me respondió que fue el premio del gobierno Gaviria a los Castaño por haber matado a Escobar. Palabras más, palabras menos, luego de que el Estado se alió con narcotraficantes para matar a un narcotraficante insurrecto profundizó las alianzas para combatir a la guerrilla.
Pero en esta ocasión fue peor porque ya no se trataba solo de abatir a un enemigo común. Para contener a las guerrillas era necesario vigilar y controlar territorios. El Estado había así delegado en narcotraficantes el oficio de gobierno a lo largo de las comunidades periféricas y marginales del país. Desde Ralito hasta la comuna 13.
¿Por qué tomó el Estado esa decisión? En parte, porque necesitaba ayuda para combatir unas guerrillas que a mediados de los noventa se habían fortalecido gracias a los recursos de las drogas. Y, por otra parte, porque las élites y los sectores pudientes de la sociedad eran reacios a asumir los costos de fortalecer la capacidad coercitiva del Estado. Lo más conveniente para el bolsillo era dejar que los narcotraficantes pagaran la factura.
El problema era que la ayuda no iba a salir gratis. Había que darles concesiones a los narcotraficantes convertidos en paramilitares. Lo menos costoso era dejar que gobernaran los márgenes de la sociedad y que desde allí sacaran toda la droga que pudieran.
El resultado final ya lo conocemos.

Gustavo Duncan
El Tiempo, 30 de julio de 2014

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.