SIEL 2019 l Marruecos en la literatura chilena/ En diálogo con Sergio Macías

Por Clara Riveros*

Retrato del escritor Sergio Macías realizado por el pintor español Miguel Elías

 

Sergio Macías nació en el sur de Chile en 1938 y ha recibido importantes reconocimientos literarios dentro y fuera de su país. Macías ha mostrado a lo largo de su trayectoria vital un marcado interés en el arabismo y denotada fascinación por diferentes aspectos de la cultura árabe como puede constatarse en su obra poética, en su novela El sueño europeo (1994) y también a nivel analítico e investigativo en la Influencia árabe en las letras iberoamericanas (2009), libro editado por la Universidad Internacional de Andalucía en el que analizó Al-Andalus en la literatura Ibero-Americana; la Alhambra y la Mezquita de Córdoba como fuentes de inspiración; la imagen del islam en la literatura; lo árabe en las letras iberoamericanas; así como los aspectos árabes en la literatura chilena y la presencia de Marruecos en la literatura latinoamericana. Marruecos en la literatura chilena (2018) es su obra más reciente. El escritor indagó y exploró la presencia de Marruecos en la literatura chilena y la representación que sobre este país hicieron diferentes autores chilenos. El libro se presentó este domingo en la 25ª edición de la Feria Internacional del Libro de Casablanca —Salon international de l’édition et du livre à Casablanca (SIEL)—. De su vida y obra hablamos con el escritor.

Sergio Macías, escritor chileno

Clara RIVEROS: ¿Quién es Sergio Macías?

Sergio MACÍAS: Es la pregunta más difícil que se le puede hacer a un autor. Esto de analizarse uno mismo y darse a conocer tiene sus contrariedades. Cómo saber si este análisis es auténtico y no errado y, por otro lado, el lector puede tener una opinión diferente. Se entra en un plano muy subjetivo. Pero de la manera más simple diré que nací en el sur de Chile, en una región llamada la Araucanía. Creo que aquella naturaleza exuberante con ríos, volcanes, lagos, bosques, pájaros multicolores y sus gentes sencillas, pero valiosas, tan bien descrito por varios poetas como Alonso de Ercilla en su obra “La Araucana”, luego Pedro de Oña en “El Arauco Domado” y el mismo Pablo Neruda en su “Canto General”, me impulsaron por el camino silvestre y algo romántico de la poesía. También el hecho de conocer a poetas que habitaron esos lares como el mismo Neruda, Juvencio Valle, Altenor Guerrero, Miguel Arteche, Jorge Teillier, Pablo Guíñez, así como obtener premios como el de “Neruda-80 años”, los “Juegos Florales Gabriela Mistral”, “Ángel Cruchaga Santa María” y otros me alentaron a no dejar de escribir. Soy un hombre comprometido no sólo con la naturaleza sino con la belleza y, por supuesto, con la libertad. Como decía Gabriel Celaya “la poesía es un arma cargada de futuro”.

Amo el amor que es lo que impulsa a sentir que la existencia es un prodigio, una revelación que se da en cada instante con sus dolores y dichas. Y, para crear soy algo sensual, porque lo sensorial me da el significado de ser. De tal manera, que mi poesía tiene una proyección telúrica, cósmica, conlleva una expresión de la inmensidad que me rodea. Así esté en un espacio cerrado como en medio de un paisaje. Por ejemplo, el siguiente poema ilustra lo que afirmo. CANCIÓN ÁRABE: “Luna en ojos de gacela. / Besos como uvas de fuego. / Cintura grácil de beduina. / Palmera iluminada en el camino. / Alegra mi duro peregrinar / con el laúd de las estrellas. / Danza en el alto de la caravana. / Y déjame que te ame en el desierto. / Que acaricie tu jardín de sueños, / bajo la tienda del cielo.

Esta respuesta la dejamos hasta aquí, si te parece, aunque podríamos extendernos mucho en el al aspecto poético sin tomar en cuenta aún mi narrativa, ni mis ensayos. Pienso que la poesía es el género literario que más humaniza.

C.R.: ¿Cómo surge el interés en Marruecos y su deseo de indagar sobre la presencia de este país en la literatura latinoamericana? 

S.M.: Creo que algo de culpa la tienen esos grandes escritores como Rubén Darío, Roberto Arlt, Borges y otros que llegan a conocer Marruecos por sus ensoñaciones con Oriente y sus lecturas de las Mil y una noches, así como las de aquellos escritores franceses que buscaban una literatura más exótica. Pero también por el hecho de adentrarme en la historia y literatura de al-Andalus que me proveyó de abundante material al conocer grandes poetas como Ben Quzmán, Ibn Jafayá de Alzira, Al-Mu’tamid, Ibn Zaydun, Ibn Hazm, etc. Por eso, quizás, cinco obras mías, de mi abundante producción poética, tienen contenido árabe: “Crónica de un latinoamericano sobre Bagdad y otros lugares encantados” (ediciones en en árabe y en español); Tetuán en los sueños de un andino; El manuscrito de los sueños (bilingüe); El hechizo de Ibn Zaydún; Ziryab. El mágico cantor de Oriente. El amigo poeta, profesor, traductor de Casablanca, Mesbah Abdeslam, ha traducido Tetuán en los sueños de un andino, Noche de nadie y el Manuscrito de los sueños. En ensayo he escrito con Mohamed Chakor:  Presencia árabe en la literatura latinoamericana; Literatura marroquí en lengua castellana; Marruecos en la literatura latinoamericana; Influencia árabe en las letras iberoamericanas y Marruecos en la literatura chilena, además de varias ponencias, artículos y textos para conferencias que he dado en otros países árabes. He viajado varias veces a Marruecos participando con ponencias y recitales en la Universidad de Verano al-Mu’tamid en Asilah, en la Universidad de Rabat y en la de Fez.

C.R.: ¿Cuál es su relación con este país considerando que es chileno y que hay una distancia no solo geográfica, también cultural en la medida que la lengua principal y oficial es el árabe, aunque es cierto que se encuentran marroquíes que hablan español al norte y sur del país?

S.M.: Mi relación con Marruecos ha sido siempre excelente, desde el primer día que pisé su suelo. Es un país con buenas universidades y gente cariñosa. Tengo muy buenos amigos marroquíes que hablan español. Incluso, hasta un ministro publicó uno de mis libros. Y Chile tiene actualmente la suerte de tener una embajadora que es doctora en literatura, habla muy bien el castellano y se preocupa de realizar actividades que redundan en beneficio de ambos países, ella es la señora Kenza ElGhali. Hace algunos años escribí bastante sobre Marruecos con la colaboración del inestimable amigo hispanista marroquí Mohamed Chakor, lamentablemente fallecido hace poco tiempo, y por conocer a autores como Jacinto López Gorgé con su Antología de Relatos Marroquíes que la escribió con Chakor y con prólogo de Antonio Gala, quien después publicó una hermosa novela El manuscrito carmesí. Con ellos y con los queridos amigos Fernando de Ágreda, Fanny Rubio, Carlos Contramaestre y otros viajé a Marruecos para participar en congresos.

C.R.: ¿Es posible que los aspectos árabes en la literatura chilena hayan motivado su interés por Marruecos? ¿Cuáles son esos aspectos árabes en la literatura chilena?

S.M.: Creo que ha sido más bien por mi curiosidad y el estudio de la España árabe, por el contacto personal con marroquíes y los viajes que he realizado a ese hermoso país, cuya Medina de Fez, por ejemplo, me ha dejado muy impresionado. Es decir, la historia, la poesía y la relación personal han tenido una gran y decisiva influencia. En cuanto a los aspectos árabes en la literatura chilena hay que tomar en cuenta que la más grande colonia palestina en Latinoamérica está en Chile. Tengo muchos amigos de origen palestino y que son buenos escritores. La mayoría de los árabes que llegaron al país andino fueron jordanos, sirios y palestinos. En mi obra Influencia árabe en la Letras Iberoamericanas, editada por la Universidad Internacional de Andalucía en España, 2009, hay un capítulo que curiosamente tiene el mismo título que Ud. señala en la pregunta: Aspectos árabes en la literatura chilena, que abarca de la página 150 a la 199. Como comprenderá es mucho para resumir en unas cuantas líneas.

C.R.: ¿Cómo surge la idea de hacer este libro dedicado a Marruecos en la literatura chilena?

S.M.: Aunque vivo desde hace muchos años en Madrid ha sido por un intercambio de ideas con la señora Embajadora de Marruecos en Chile, por el interés de estrechar aún más los lazos culturales entre ambos países y por el cariño que le tengo a esa tierra que ha sido y sigue siendo la puerta de entrada para el resto de las naciones árabes. También por el interés del Centro Cultural Mohamed VI para el diálogo de civilizaciones, y del editor de ediciones Altazor, Patricio González. Para muchos Marruecos todavía es un mundo desconocido. Es fundamental conocer su historia, paisajes, gentes, gastronomía, poesía, magia y narraciones que cautivan como las Mil y una noches.

*Clara Riverospolitóloga, consultora y analista política en temas relacionados con América Latina y Marruecos y directora en CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

Casablanca, Reino de Marruecos, febrero, 2019

Algunas de las obras de Sergio Macías

Poesía: Las Manos del Leñador (1969); La sangre en el bosque (1974); En el tiempo de las cosas (1977). Nos busca la esperanza (1979); El jardín de la amistad. Antología (1980); El niño y la tierra (1980); El jardinero del Viento (1980); Memoria del exilio (1985); Crónica de un latinoamericano sobre Bagdad y otros lugares encantados (en árabe (1988) y en español (1989)); Noche de Nadie (1988); El libro del tiempo (1988); Tetuán en los sueños de un andino (1989); La región de los últimos prodigios (1992); El manuscrito de los sueños (1994); Páginas de un poeta de la Araucanía. Antología (1998).
Novela: El Sueño Europeo (1994).
Ensayo: Presencia Árabe en la Literatura Latinoamericana (1995); Literatura Marroquí en Lengua Castellana, en colaboración con Mohammad Chakor (1995); Influencia árabe en las letras iberoamericanas (2009); Marruecos en la literatura chilena (2018).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.