Santo Tomé y Príncipe

Nombre Oficial: República Democrática de Santo Tomé y Príncipe

Capital: Santo Tomé

Extensión: 964 km2

Fronteras: Frontera marítima con Guinea Ecuatorial

División Administrativa:  2 provincias

Población: 211,122 (población estadística para julio de 2020)

Forma de Gobierno: República semipresencial, constitución vigente y aprobada 5 de noviembre de 1975, última modificación en 2016.

Independencia Oficial: 12 de julio de 1975 (Independencia de Portugal)

Día Nacional: 12 de julio (1975)

Religión: Católica 70%, Iglesia Evangélica 3%, Iglesia Nueva Apostólica 2% y Pentecostales 5%

Idioma: Portugués (lengua oficial)

Moneda: La Dobra

Poder Ejecutivo

Jefe de Estado: Presidente Evaristo Carvalho, desde el 3 de septiembre de 2016. El presidente es elegido directamente por voto popular de mayoría absoluta, en 2 rondas si es necesario para un mandato de 5 años, elegible para un segundo mandato consecutivo. Última elección celebrada: 7 de julio de 2016 y segunda vuelta el 7 de agosto de 2016. Próxima a celebrarse en julio de 2021.

Jefe de Gobierno: Primer Ministro Jorge Bom Jesus, desde el 3 de diciembre de 2018. El primer ministro es elegido por la Asamblea Nacional y aprobado por el presidente de la república.

Poder Legislativo

Asamblea Nacional Unicameral: la Asamblea Nacional está compuesta por: 55 escaños, que son elegidos directamente en distritos electorales de varios escaños por voto cerrado de representación proporcional de lista, para servir términos de 4 años. Última elección celebrada: 7 de octubre de 2018. Próxima a celebrarse en octubre de 2022.

Poder Judicial

Tribunales superiores: Tribunal Supremo, que consta de 5 jueces nombrados por la Asamblea Nacional. Tribunal Constitucional que está compuesto por 5 jueces (3 de los cuales son del Tribunal Supremo), los jueces de la Corte Constitucional son nominados por el presidente y elegidos por la Asamblea Nacional, para períodos de 5 años.

Tribunales subordinados: Tribunal de primera instancia y Tribunal de Cuentas.

Economía

La economía de Santo Tomé y Príncipe está basada principalmente en la producción agrícola, dependiendo cada vez más de la exportación de granos de cacao y explotación de petroleo, pero la producción de cacao ha disminuido sustancialmente en los últimos años debido a la sequía y la mala gestión. El gobierno de Santo Tomé y Príncipe ha tenido dificultades para pagar su deuda externa y ha dependido en gran medida de la ayuda concesionaria y la reprogramación de la deuda. En 2016, Santo Tomé y Portugal firmaron un acuerdo de cooperación de cinco años por un valor aproximado de $ 64 millones, algunos de los cuales se otorgarán como préstamos. En 2017, China y Santo Tomé firmaron un acuerdo de cooperación mutua en áreas como infraestructura, salud y agricultura por un valor aproximado de $ 146 millones durante cinco años.

El gobierno ha tomado medidas para ampliar las instalaciones turísticas en los últimos años, debido a la promesa de explotación que presenta este sector, a parte de esto, existe potencial para el desarrollo de recursos petroleros en las aguas territoriales de Santo Tomé y Príncipe en el Golfo de Guinea, rico en petróleo, algunos de los cuales se están desarrollando conjuntamente en una división de 60-40 con Nigeria. La capacidad restringida en el puerto principal aumenta el riesgo periódico de escasez de bienes de consumo, la deforestación, la erosión costera, el manejo deficiente de los desechos y el mal uso de los recursos naturales también son problemas desafiantes.

Notas

La población de Santo Tomé y Príncipe desciende principalmente de los colonos portugueses coloniales de las islas, que llegaron por primera vez a fines del siglo XV, y el número mucho mayor de esclavos africanos traídos para la producción de azúcar y el comercio de esclavos. Durante unos 100 años después de la abolición de la esclavitud en 1876, el uso generalizado de trabajadores por contrato importados no calificados de las otras colonias africanas de Portugal, que trabajaban en plantaciones de café y cacao, moldeó aún más la población. En las primeras décadas después de la abolición, la mayoría de los trabajadores fueron traídos de Angola bajo un sistema similar a la esclavitud. Mientras que los trabajadores angoleños eran técnicamente libres, fueron forzados o coaccionados a largos contratos que se renovaron automáticamente y se extendieron a sus hijos.

Afortunadamente, el sector laboral ha mejorado al paso de los años, y actualmente el país está trabajando para incrementar el número de visitantes al menos un 10% anual para garantizar que el turismo se convierta en un pilar económico del país; sin embargo, será un esfuerzo de varios años, pues el país sigue siendo uno de los países menos visitados del mundo, porque a pesar de contar con una belleza natural envidiable, es un país que continua en desarrollo lo que lo hace menos atractivo. El banco mundial estima que el tercio de la población total sobreviven con menos de $1.90 diarios.

-Por otro lado, Santo Tomé y Príncipe en el año 2016 decidió romper sus relaciones diplomáticas con Taiwán, y resaltó que desde ese momento reconocería el principio de una China que es representada por el Derecho Internacional por la República Popular de China: en respuesta, el Ministerio de Exteriores de China aplaudió la decisión y celebró el retorno del país africano al camino que consideran correcto para el principio de la “nueva China”. Con la decisión de Santo Tomé y Príncipe, solo quedan 21 países que reconocen a Taiwán, y en África únicamente dos, Suazilandia y Burkina Faso.

Con información de la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España y The World Factbook — Central Intelligence Agency (CIA). Elaboración CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

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