Paka-Paka, Zamba y el uso político de la historia para adoctrinamiento “light”

El “ir por todo”  de la presidenta Cristina Kirchner, por lo visto, incluye apropiarse de la celebración de Fiesta de la Revolución de Mayo de 1810. Durante esos festejos dijo en un momento desde la Plaza de Mayo de Buenos Aires: “A los que me quieren como ustedes y me votaron”, evidenciando que se trataba de un acto sólo para partidarios, el cual deja afuera a todos los argentinos en su carácter de ciudadanos.

Pero hay algo más: igual que el Ministerio de la Verdad de George Orwell en su 1984, el kirchnerismo procura reescribir la  historia: “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien contra el presente controlará el futuro”.

Por un lado, Cristina y en su oportunidad Néstor Kirchner buscaron reescribir su historia política personal. Cuando señalan responsabilidades con respeto a la dictadura de 1976, su relato omite mencionar que ellos jamás presentaron un hábeas corpus por ningún preso político, que estaban entonces muy ocupados en incautarse de propiedades de los afectados por la Circular 1050, que cerraron filas junto a los militares en Río Gallegos en 1982, que Alicia Kirchner fue ministra en el gobierno provincial de la dictadura por varios años y que nunca hicieron ningún acto repudiando la fecha del golpe de Estado de 1976 en su largo periodo de gestión K en la provincia de Santa Cruz.

Por otro lado, el kirchnerismo quiere reescribir la actualidad y la historia política reciente. El Relato K  utiliza la falsificación deliberada  de datos, tergiversación de situaciones,  el “activismo mediático” y la imposición hegemónica de  mensajesunilaterales, a la vez que intenta deslegitimar, atacar y a veces silenciar mensajesopuestos, elevando estos procederes a una metodología de acción política,  a un esquema multiuso de  interpretación de situaciones y a una política de Estado. Todo, con un objetivo muy claro:  acumular cada vez más poder y, si es posible, perpetuarse en la conducción del gobierno.

Pero el kirchnerismo también tiene un propósito de reinterpretación de los hechos aunmás ambicioso. Pretende  reescribir toda la historia argentina y hacer ver que el país se refundó en 2003 y que Cristina y Néstor Kirchner son los auténticos e impolutos “libertadores” luego de dos siglos de sucesos irrelevantes o desastrosos.Tenemos patria, dice la propaganda oficial.

Se busca imponer una galería de “buenos” y “malos” revertida con respecto a una presunta “historia oficial” a la que supuestamente critican por su maniqueísmo y que, por lo tanto,  presentará idénticas falencias. Se trata de un compendio de los prejuicios más sobresimplificados de las corrientes revisionistas  en los que  hay una lucha permanente entre la patria (ellos y sus amigos) y la antipatria (todos los demás).

Por sobre todo, es una visión anticuada. En la historiografía académica ya casi nadie se plantea la oposición entre la histora “liberal” y revisionista: es una polémica superada, ya que cada corriente terminó aceptando elementos de sus opuestas.

La “historia oficial liberal” que critica el kirchnerismo, como aquella impulsada por Bartolomé Mitre o el Consejo Nacional de Educación en las primeras décadas del este siglo, es casi inexistente hoy.

Las corrientes históricas actuales difieren en matices y temáticas mucho más complejas (predominio del papel de la política o de la economía; la movilización política ciudadana frente las manipulaciones electorales; la prensa política del siglo XIX revalorizada como actora y no sólo como fuente, etc.).

Pero no es el perfeccionamiento de la historiografía ni la búsqueda de la verdad lo que impulsa al kirchnerismo a tener una versión propia de la historia. Es simplemente legitimar sus ansias de poder y  una epopeya “nacional y popular” construida  para vencer resistencias ante sus medidas o aspiraciones autoritarias y/o de continuidad.

Uno de los vehículos comunicacionales –entre muchos otros– donde se ponen de manifiesto estas intenciones del kirchnerismo es en la señal de televisión Paka-Paka, operada por Educ.ar SE, una unidad del Ministerio de Educación de la Nación.

El siguiente es un fragmento de mi libro El Medio es ‘El Relato’ ligeramente editado y presentado hace unas semanas, el cual puede conseguirse a través del sitio http://www.elmedioeselrelato.com

Paka-Paka: ¿con dos K?

El 17.09.2009 el Estado lanzó la señal televisiva Paka-Paka, con programación infantil durante las 24 horas, en un 65% producida en el país. Era el tercer canal de TV operado por el gobierno nacional (hasta ese momento existían Canal 7 y Encuentro; luego se agregaron INCAA-TV, Tecnópolis TV -TecTV-, DeporTV, ACUA Federaly ACUA Mayor).

Algunos de los programas de Paka-Paka, como los de otros medios estatales bajo el gobierno kirchnerista y más allá de sus calidades específicas, están producidos con motivación política y al servicio de una política de imposición unilateral de una visión específica.

Sin embargo, en este caso, el target de la audiencia son los niños de 6 a 12 años.

Un ejemplo de programa de Paka-Paka es Cosa de todos, que comenzó a difundirse el 03.10.2011. Era una serie donde un grupo de chicos blogueros de escuela primaria entrevistaba a funcionarios para averiguar cómo funciona el gobierno. Producida por Mulata Films y Paka-Paka, buscaba “abordar la construcción de ciudadanía y el rol del Estado”, según la señal.

En el capítulo 13, los chicos se las arreglaban para entrar a la Casa Rosada y le preguntaban a un granadero “¿Quién es tu jefe? ¿San Martín o la presidenta?”. El granadero respondía: “La jefa máxima de las fuerzas armadas es la presidenta; San Martín es el padre de la patria […] Yo formo parte de la seguridad de la señora presidenta”. Se escuchaba a un guardia decir: “Fernández está sin custodia”. Los chicos se preguntaban: “¿Fernández no es el nombre de la presidenta?”. Uno de ellos acotó: “Sí, ¡Cristina Fernández de Kirchner! […] ¡Vamos [a verla]!”.

Pero se encontraron, en cambio, con Aníbal Fernández“Fernández, ¿por qué le robó el nombre a la presidenta?”, le preguntó un chico. “Yo trabajo para la presidenta, soy el jefe de Gabinete”, respondió [La serie fue filmada en 2011]. Otro chico se extrañaba:“¿Qué es esa estrellita que tenés el saco?”. Y el funcionario le contestó: “Es la estrella federal. Nuestro país es un país federal. […] Cada provincia se gobierna a sí misma y[…] [esto] permite […] que [ustedes] tengan derecho […] a la educación […] Es el respeto es el que nosotros imaginamos”.

Capítulo 13 de Cosa de Todos. La inocencia de los chicos frente a Aníbal Fernández. El entonces (2011) jefe de Gabinete les dice: “Nuestro país es un país federal … Cada provincia se gobierna a sí misma”

Otros funcionarios que los chicos veían en distintos capítulos eran el ministro del Interior, Florencio Randazzo, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada y el entonces ministro de Salud, Juan Mansur, con quienes se mantenían diálogos de igual tenor. En un capítulo pareció que divisaban desde lejos a la presidenta, hablando de espaldas por teléfono, pero no lograban llegar a ella.

Comentario: El ciclo reforzaba la idea según la cual “el gobierno” era el poder ejecutivo nacional y en ningún momento el grupo de chicos se encontraba con legisladores opositores o con funcionarios que no pertenecieran al gobierno nacional.

La asombrosa excursión de Zamba

Una de las realizaciones mejor logradas de Paka-Paka, aunque no menos polémica, era la serie de dibujos animados La asombrosa excursión de Zamba, a cargo de la productora El Perro en la Luna (importante proveedor de contenidos de Encuentro yPaka-Paka). Incluía pegadizas canciones temáticas para reforzar los conceptos tratadosy —como toda la programación de la señal—, estaba destinada a niños en edad de escuela primaria. Se comenzó a transmitir en 2010 y ha sido repetida varias veces. Los DVD de la serie se envían a las escuelas para ser vistos y discutidos en las clases.

Zamba es un niño de Clorinda (provincia de Formosa), alumno de una escuela pública,y que por un mecanismo misterioso viaja al pasado, donde se encuentra con personajes de la historia argentina.

Cuando trata temas de historia clásicos (1810, San Martín, Independencia, etc.) la realización no presenta mayores objeciones.

Pero sus abordajes de temas contemporáneos (la dictadura de 1976 o la guerra de Malvinas) o de hechos y personajes por sí discutidos (como la vuelta de Obligado o Domingo Faustino Sarmiento) eran mucho más controvertidos y hasta podían verse como intentos de adoctrinamiento “liviano”.

Esto es así porque si bien se exponen hechos sobre el cual hay amplio consenso (la brutalidad de la dictadura militar de 1976, el reclamo argentino sobre las Malvinas o los pros y contras de Sarmiento), el modo de presentarlos y las omisiones de temas contextuales, antecedentes o consecuentes terminan transmitiendo valores yenfoques funcionales a El Relato a audiencias infantiles, cuya capacidad crítica está aún en formación.

Para el sociólogo e historiador Marcos Novaro la serie dejaba de ser un “producto infantil” para ser un “producto infantilizado”. Según él, “los chicos que lo ven pueden sacar como conclusión quiénes eran los buenos y quiénes los malos, pero nunca entender de qué se trataba el problema, qué estaba en discusión en esa época, cuál era el contexto, y eso es una reducción de la historia”.

El sociólogo y constitucionalista Roberto Gargarella dijo que su intención “no es agarrársela con el dibujo”, pero opinó que la comunicación que se hace desde el gobierno “es problemática por el carácter partidista que tiene” (La Nación, 03.08.2012).

Zamba y la Vuelta de Obligado

Durante una actividad escolar, Zamba era transportado a 1845. Con su amiguita Niña ayudaban a Juan Manuel de Rosas y al general Mansilla a detener una incursión naval anglofrancesa en el río Paraná. Una canción revelaba que los barcos de la flota extranjera:

“vienen a hacer negocios / a llevarse todo / y que pague Dios”

Zamba les decía:

¡Ustedes quieren robar!”

Rosas interpretaba su propio tema:

“No me llamen el tirano / sino el Restaurador/ A los imperios extranjeros / yo les digo no / Liberales y unitarios no me detendrán…”.

En otro momento Rosas explicaba: “Sus condiciones [las de británicos y franceses] son navegar libremente por nuestros ríos para comerciar y ganar nuestro dinero”. Un opositor a Rosas a bordo de la escuadra anglofrancesa manifestó: “Estoy en contra del tirano Rosas, he venido a ayudarlos porque quiero aplastarlo”.

Aunque no se conseguía derrotar completamente a los extranjeros, había otra canción del dibujo en la cual Zamba, Niña, Rosas y el anciano San Martín —que apoyó a Rosas en la ocasión desde Francia— festejaban juntos: “Ya nadie podrá atreverse / a amenazarnos con invadir […] No sabían que la Argentina /colonia no será más […] Soberana e independiente […] ¡Siempre soberana!”.

Comentario: El capítulo estaba en sintonía con El Relato, que decidió enfatizar la conmemoración de la Vuelta de Obligado como Día de la Soberanía Nacional.

Sin embargo, esta visión —y la del dibujo animado— era una interpretación parcial, construida dando predominio a elementos ideológicos nacionalistas y“revisionistas”. De esta forma, una situación compleja se reducía a un enfrentamiento binario entre “argentinos” y extranjeros (incluyendo “argentinos traidores” que colaboraban con estos últimos).

El dibujo no explicaba claramente por qué ingleses y franceses querrían “invadir” el país en ese entonces. En realidad, excluía las voces de correntinos y entrerrianos, ya que tampoco explicaba que ambas provincias, en uso de su autonomía, levantaban el principio de “libre navegación de los ríos”, debido a que buscaban comerciar directamente con Francia e Inglaterra para evitar que Rosas y Buenos Aires los ahogaran económicamente con el poderío de la Aduana porteña.

Aunque el dibujo describía a través de algunas insinuaciones los rasgos autoritarios del régimen rosista, no exponía en ningún momento la tesis según la cual, para Rosas, enfrentar a franceses e ingleses era una prolongación de sus propósitos de someter a las provincias del interior, en una época en que, por lo demás, aún no era claro qué territorios y pueblos conformarían finalmente al aún inexistente Estado nacional argentino. (El principio de “libre navegación de los ríos” fue incorporado por la Constitución de 1853.)

Zamba y Sarmiento

En uno de sus viajes, Zamba se encontraba con Domingo Faustino Sarmiento en el siglo XIX. La historia adoptaba un punto de vista moderadamente simpático a Sarmiento, destacando su rol en promover “la educación popular” y el progreso material del país (telégrafo, ferrocarriles). En un momento, el sanjuanino proclama en el dibujo“¡educación para todos!”.

También mostraba a Sarmiento diciendo: “yo creo que nuestro país debería ser más civilizado, como lo es Europa o los Estados Unidos […] deberíamos sacar a los indios […] [y hacer] un país sin caudillos como ustedes” (se dirigía a Facundo Quiroga y aJuan Manuel de Rosas, presentes en la escena). Frente a Zamba, Sarmiento cantaba:“las ideas no se matan / ¡más los federales sí!”. En otro momento, Zamba le decía:“eliminaron a los caudillos del interior… ¡en eso estuvieron mal, Sarmiento!”.

Comentario: Si bien el capítulo podía considerarse una síntesis de lo “bueno” y lo “malo” de Sarmiento, es discutible que un pensamiento y obra tan compleja como la del sanjuanino puedan transmitirse adecuadamente a una audiencia infantil (que sólo puede distinguir “buenos” y “malos” si se los induce a ello) con simplificaciones extremas (inevitables en un dibujo animado de 20 minutos) y sin contextualizar.

Pero esta preocupación por una versión “equilibrada”, sin embargo, no se hace extensiva a otros personajes y episodios históricos, de antemano presentados como “buenos” o “malos”. ¿Aparecería Zamba diciéndole al general Perón en 1950: “usted mejoró la condición de los humildes, pero estuvo mal en perseguir a la oposición”?

Zamba en la guerra de Malvinas

Mientras participaba en una visita escolar a una feria de ciencia y tecnología (¿Tecnópolis?), Zamba se encontró súbitamente en 1982, abordo de un avión militar argentino que combatía en la guerra de las Malvinas.

Los británicos, ya posicionados como los “villanos” de la historia desde el primer capítulo de la serie (las invasiones inglesas), volvían a aparecer. “Los ingleses no quieren devolvernos las islas. Hay países que se creen los reyes del mundo, Zamba”, le dijo el piloto argentino.

Una canción mostraba una continuidad histórica entre las invasiones inglesas de 1806/1807, la Vuelta de Obligado y las Malvinas. Se establecía claramente el carácter argentino de las islas, pero se proclamaba en una canción que la ocupación británica “es una injusticia que hay que reparar / pero con la guerra siempre sale mal”.Se veía al general Galtieri dando órdenes (graficado con una gorra militar que tenía en lugar del escudo una efigie de una botella de vino).

En las islas, Zamba peleaba codo a codo con los soldados argentinos. Cuando se topaba con un militar británico, éste le decía: “¡Nunca les vamos a devolver las islas! ¡Las Falkland serán nuestras para siempre! ¡Ja, ja, ja!”. El dibujo mostraba a los ingleses disparando y matando a soldados argentinos (cuya muerte se graficaba convirtiéndolos en una cruz con un casco), pero también a Zamba haciéndose amiguito de una chica isleña.

Ya en el presente, Zamba se volvía a encontrar con un exsoldado, ahora convertido en investigador científico, quien le dijo: “A pesar de nuestro valor y heroísmo, perdimos. […] Entendimos que el teniente general que nos había mandado a la guerra, había armado todo para distraer al pueblo, ya que era un tirano y un dictador que estaba destruyendo al país […] Vamos a insistir junto a toda Latinoamérica para que nos escuchen [y nos devuelvan las islas], pero sin violencia, en paz y con diálogo”. Zamba finalmente reflexionaba: “las guerras son tristes y hubo muchos soldados que no pudieron volver a sus casas”.

Comentario: Sería un exceso pedirle al dibujo que transmitiera a niños de escuela primaria la idea de que la guerra no fue sólo la aventura de una dictadura, sino que tuvo un fuerte consenso de una parte importante de la población, que la apoyó en forma acrítica.

Ese mismo sector, ante el fracaso de la acción, se refugió en la idea de que fue manipulado y engañado por el gobierno, sin que nunca se planteara y discutiera en profundidad la cuota de responsabilidad que le cupo a tantos argentinos que pensaron así.

Una de las razones de que ocurriera esto es que la Argentina redujo desde hace tiempo su reclamo sobre las islas a una persistente propaganda nacionalista básica que no logra entender el costo político interno que para el Reino Unido actual (no el “imperio británico”) tendría “entregar” a una población que hace más de 180 años está en las islas y que, por ahora, quiere seguir siendo británica (es irrelevante, al efecto, de que tal población sea “implantada”, argumento que puede ser utilizado contra gran parte de los habitantes de América). Este es el nudo gordiano que Argentina debe desatar para recuperar el territorio.

El dibujo no mencionaba ni insinuaba este problema y terminaba siendo la reiteración de los temas de la propaganda nacionalista argentina tradicional (si bien descalificaba la guerra).

Zamba y la dictadura de 1976

En una visita escolar a la Casa Rosada, un compañerito de Zamba era secuestrado desde el pasado por la Junta Militar de 1976. La efigie de La República le decía que debe ir a buscarlo en “la urna mágica”, “la única manera posible de regresar de una dictadura” y le advertía que en esa época ella “no estará para defenderlo”.

Zamba apareció en un tenebroso tren fantasma, mientras se oía una canción:“¡Bienvenidos al tren fantasma de las dictaduras!”. A la vez, iban desfilando años: 1930,1943 (sugestivamente indicado de una manera menos visible), 1955 (1962 está omitido) y 1966. Aparecían militares como figuras esperpénticas, quienes interpretaban el tema, acompañados por un monstruo con el signo “$” en sus ojos. La canción seguía:

“En este tren no hay opinión distinta que no sea la mía / Y ni piensen en votar, sabemos lo que es bueno para la Argentina / Democracia, invento no me importa de quién / En libertad un pueblo nunca elige bien / Somos malvados, ¡queremos poder! / Decidimos cuando un presidente está okey / y si no nos gusta… / ¡de un golpe lo sacamos! […] Tenemos la misión de cuidar la Patria y su aristocracia….”

Ya en 1976, Zamba se encontraba con el general Videla, el almirante Massera y el brigadier Agosti, todos ellos graficados con sus rasgos fisonómicos y mencionados con sus nombres reales. “Pórtense bien y no les va a pasar nada”, advertía Massera.“¿Dónde está mi amigo?”, preguntó Zamba. Videla respondió: “ahh… no se sabe, es una incógnita, ¡desapareció!” (frase que Videla pronunció realmente en 1979 al contestar a una pregunta sobre desaparecidos).

Zamba y su compañerito con la Junta Militar de 1976

En otro momento se lo veía a Videla hablando por teléfono con el Tío Sam (como símbolo del presidente estadounidense) y a quien le decía: “¡Yes, sir! Ya hemos tomado el control del país: Arrestamos a los gobernantes anteriores y suspendido los partidos políticos… Por la economía no habrá problemas, hemos puesto a un amigo de ustedes como ministro”.

Luego se escuchaba otra canción: “¿Quién?, ¿qué?, ¿cómo fue? / son preguntas que hay que hacer / no importa el miedo que den / Vamos, digan dónde fue / el niño que no se ve / ¡Lo hicieron desaparecer! / con la urna mágica también”.

El dibujo mostraba a un grupo de personas que interpretan el tema: un cantautor con una guitarra y otras que enarbolaban pancartas como las de una manifestación, una madre de Plaza de Mayo (parecida a Hebe de Bonafini), un obrero con mameluco (parecido a Agustín Tosco), un intelectual (parecido a Rodolfo Walsh) y otras personas.

Seguía la canción: “¡Es hora de preguntar!” […] ¿Y la democracia dónde está?”.

Niña y Zamba con una Madre de Plaza de Mayo

La madre de Plaza de Mayo, Zamba y su amiguita Niña perseguían a la Junta Militar con sus carteles.

El amiguito de Zamba finalmente aparecía y los niños burlaban a la Junta Militar, recuperaban la democracia y retornaban al presente. Los trajes militares de Videla, Massera y Agosti cambiaban a uniformes a rayas de prisioneros y la historia llegaba así a su final.

Comentario: Las dictaduras, el terrorismo de Estado y la desaparición de personas son temas sumamente delicados para plantear ante niños de escuela primaria, quienes asimismo carecen de elementos de juicio para entenderlos y ponerlos plenamente en contexto; como igualmente lo son temas relativos al accionar de la guerrilla o los abusos de gobiernos electos por la vía democrática (en los cuales, en el pasado, hubo también persecuciones, torturas o accionar de grupos violentos como la Triple A). Esos elementos no se exponían en este capítulo ni en otros de Zamba.

La aproximación de este capítulo era posiblemente la más discutible de todas.

A modo de conclusión

Según la exdirectora de Paka‐Paka (2009‐2012), Cielo Salviolo y otros referentes del kirchnerismo, la señal se dirige a los chicos como “sujetos de derechos, ciudadanos” yno como “consumidores”, forma en que supuestamente lo hacen las señales infantiles privadas.

También indicaba Salviolo que Paka‐Paka refleja la realidad y problemática argentina, con niños y personajes argentinos, sin recurrir a temas o personajes extranjeros.

Como ocurre con otras iniciativas llevadas adelante por el gobierno, se trata de buenas ideas pero instrumentadas para satisfacer fines subalternos, en este casomensajes sesgados a nivel partidario e ideológico, así como para imponer la presencia casi excluyente de personalidades, comunicadores, autores y productores kirchneristas.

(Casi todos los intérpretes de las canciones en los dibujos de Zamba son músicos que han manifestado su adhesión al kirchnerismo: Horacio Fontova, “Fito” Páez, el grupo de cumbia villera Piola Vago, Diego Frenkel, Hilda Lizarazu, etc.).

Demonizar las producciones e iniciativas privadas audiovisuales de corte infantil, endilgándoles una inspiración de tratar a los niños como meros “consumidores” es claramente injusto y llevaría a invalidar décadas de estas realizaciones (ninguna de ellas realizada por el Estado ni bajo sus auspicios).

Sería un despropósito descalificar a Patoruzito, Anteojito o Hijitus como meras realizaciones capitalistas que tenían por objeto alienar a los niños e introducirlos en una fría y egoísta cultura del consumo; por el contrario, formaron parte de las infancias felices de muchos chicos. Pero no era la primera vez que se demonizaba ideológicamente lo hecho antes de la era kirchnerista simplemente para impulsar conveniencias políticas de bajo vuelo.

Por otro lado, el argumento de que Paka‐Paka permite reflejar la cultura nacional es atendible pero relativo, ya que eso no necesariamente justifica la existencia de una señal completamente estatal.

El problema con Paka‐Paka es la circunstancia de estar manejado por el kirchnerismo.

Más allá de sus aciertos, es evidente que quienes rigen los destinos de la señal no pueden resistir la tentación del adoctrinamiento en las mentes infantiles.

Sin entrar en teorías conspirativas ni buscar fantasmas, resulta claro que con Paka-Paka el kirchnerismo, como en tantas otras áreas, busca deliberadamente imponermensajes con fines políticos, los que en esta instancia llegarían a los chicos en un momento crucial de su formación.

Por lo demás, Paka‐Paka ha sido usado reiteradamente como bandera para fines partidarios.

A mediados de 2011, por ejemplo, se organizó un Festival Cultural en Palermo y cuyos carteles promocionales decían:

“Sábado 2 de julio.  […] VENI A JUGAR CON PAKA–PAKA […] ARTE–TEATRO–CANCIONES:PARA CHICOS Y CHICAS. […] CAMBIEMOS LA CIUDAD – FPV LISTA 604 FILMUS + TOMADA + CABANDIE  […] PALERMO K– COMUNA 14”.

Otro acto, organizado para el 13.10.2012, esta vez realizado por el Plan Nacional Igualdad Cultural, fue también promocionado con carteles que indicaban: PAKAPAKA YLAS ABUELAS [DE PLAZA DE MAYO] CELEBRAN SU CUMPLEAÑOS. En esa ocasión se festejarán “los 35 años de la lucha de las Abuelas […] y el segundo año de emisión de la señal infantil”.

Aclaraba además que “bajo el lema Paka-Paka para todos [se expresa] el justo reclamo por lograr que la señal infantil esté disponible en todos los cableoperadores y permitirle de este modo a todos los niños del país disfrutar de la primera señal educativa y pública pensada exclusivamente para ellos”.

Frente a todo lo anterior, resulta poco comprensible que el ministro de Educación,Alberto Sileonise sorprendiese de que “los caceroleros [que participan en las marchas contra el gobierno] hayan incorporado a su pliego de odios al canal Paka-Paka”, pero seguidamente opinó que ese rechazo “nos permite probar que estamos bien, porque si el odio viene de donde viene, nos gratifica” (Télam, 10.07.2012).

Resulta muy sintomático recordar algunas palabras que el personaje de  Zamba dice en el capítulo en el cual se enfrenta a 1976. El contexto y la situación son absolutamente incomparables, pero es igualmente cierto que hay muchas maneras de vulnerar derechos o degradar las instituciones de un país y que no tienen por qué implicar cárcel. uso de la fuerza física o la existencia de un gobierno de facto:

“Había cosas de las que no se podía hablar […] Todos tienen derecho a expresarse y pensar lo que quieran y ustedes tendrían que haber defendido ycuidado a la gente […]  Pero por suerte la gente de a poco […] se dio cuenta de todas las cosas malas que estaban haciendo […] La gente […] no va  a permitir que vuelva  a pasar lo mismo”.

Roberto H. Iglesias, Buenos Aires (Argentina)

CANAL, MENSAJE Y SOCIEDAD/CMS, 26 mayo, 2015

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.