Marcha Verde: Othman Benjelloun nos cuenta sobre su Marcha

Por Bilal Mousjid*

Traducción: Sara Kassir 
El empresario marroquí, Othman Benjelloun, uno de los participantes de la Marcha Verde

 

Entre los cientos de miles de marchantes, algunos empresarios respondieron en 1975 el llamamiento de Hassan II. El hombre de negocios Othman Benjelloun formó parte de ellos. Cuarenta y dos años más tarde, sus recuerdos resurgen. Un encuentro en torno a un té.

Casablanca, avenida Hassan II. El jefe del BMCE Bank of Africa nos recibe en su despacho para hablarnos de la Marcha Verde. ¿Contribuyó de su bolsillo para financiar la marcha de Hassan II? Esa es la cuestión fundamental que querríamos plantearle. Tras las zalamerías, el hombre nos declara: «cuando me habéis llamado, he hurgado en mis recuerdos hasta hallar estas fotos que os he preparado, las tomé yo mismo», lo dice tendiendo una veintena de clichés que inmortalizaron su participación en la Marcha Verde. «Recuperar el Sahara ocupado por los españoles no en torno a una mesa de ministros sino mediante una marcha sin dar ni un disparo de escopeta, es extraordinario», se asombra aún más Benjelloun, que no duda en comparar la marcha de Hassan II con la de Mao. Pero ¿Por qué el empresario decidió participar en la marcha, arriesgando su vida? «No estaba ahí como empresario, sino como patriota. Hasta la independencia, mi padre era uno de los pilares del Istiqlal [partido político de la independencia]. Luego, Su majestad me estimaba mucho y me invitaba a reuniones donde solo había ministros. Me confió muchas tareas casi imposibles quedando asombrado ante los resultados», responde él mismo. Tantas razones son las que empujaron a Othman Benjelloun a seguir «esta idea genial». Hay que añadir a la lista, el hecho de que tenía muy buena compañía. «Estaba con Hosni Benslimane. Además, al inicio pensábamos que eso iba a durar días y días», rememora.

Hassan II agradecido

Cuando Hassan II silba el final del partido, Benjelloun está en la gloria. «Estábamos comiendo debajo de la carpa junto a Benslimane. El pan, sardinas, manzanas y agua, esa era nuestra alimentación cotidiana». La marcha fue exitosa, después regresó a Rabat. «Me transportaron abordando un helicóptero con personalidades militares. Llegado a Rabat, nos dirigimos directamente al gabinete real, luego visitamos al general Moulay Hafid, que se enteró del secreto de Su majestad desde el comienzo, ahí estaba también Ahmed Osman», recuerda Othman Benjelloun.

¿Qué hay de la financiación de la marcha? El que designa Forbes como el hombre más rico del Reino dijo que no aportó ni un centavo a la Marcha Verde –cuyo coste llegó a casi a los 300 millones de dólares. «Son nuestros amigos saudíes, los que realmente participaron en la financiación de la Marcha Verde. Era necesario hallar un presupuesto que no sea el del Estado», afirma. Después de la marcha, el monarca le confía una tarea. «Ahora que el Sahara ya es libre, cuento con ustedes para el desarrollo», confiaba Hassan II a algunos empresarios. Ahora que ya pasaron cuarenta y dos años, la misión está en parte cumplida. «Había que ver Laâyoune entonces, no había nada. Desde entonces, se construyeron hoteles, edificios, un puerto y aeropuerto. Lamentablemente, queda difícil reconocerlo ante los saharauis, aunque se nota a la legua que la mayoría de ellos se muestran unidos a Marruecos y a la monarquía», juzga Benjelloun.

 

*Bilal Mousjid es periodista en el semanario marroquí TELQUEL

El artículo fue publicado originalmente en francés en la edición impresa de TELQUEL N° 786. Del 10 al 16 de noviembre de 2017. Páginas 54-55. Las fotografías pertenecen al empresario marroquí Othman Benjelloun.

Artículo traducido al español para  CPLATAM -Análisis Político en América Latina- por Sara Kassir

Enero, 2018

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