España y las tesis de conspiración en torno a la ‘amenaza marroquí’

¿Cuál es la verdad en el asunto de la supuesta amenaza marroquí a la seguridad geoestratégica de España?

Por Lahcen Haddad*

Lahcen Haddad es académico, escritor y político marroquí

 

El «Instituto de Seguridad y Cultura» español ha publicado recientemente un estudio realizado por tres «expertos en seguridad» (Guillem Colom Piella, Guillermo Pulido Pulido y Mario Guillamó Román, que en realidad son doctores recién graduados y doctorandos a punto de defender sus tesis doctorales en el tema de la Seguridad y Estudios Estratégicos) bajo un título interesante: » MARRUECOS, EL ESTRECHO DE GIBRALTAR Y LA AMENAZA MILITAR SOBRE ESPAÑA «.

El estudio redactado en español, no tiene un alto valor académico y científico, sin embargo, ha llamado la atención de periódicos digitales españoles como “El Español”, “Servimedia”, “Voz Populi”, “Europa Sur” y “La tribuna del Pais Vasco”. Dicho interés suena a un control remoto por parte de determinados actores relacionados con el Estado profundo español.

Es fácil dejarse llevar por proposiciones de conspiración como estas, no obstante, la fecha de publicación de esta investigación, quienes la llevaron a cabo y cómo se proyectó mediáticamente, plantea más de una pregunta sobre quién está detrás del asunto. ¿Cuál es su propósito? ¿Incluye mensajes codificados dirigidos a la opinión pública española y también a la marroquí? (Puesto que algunos periódicos digitales marroquíes como “Hespress” y otros captaron el mensaje y también escribieron sobre el tema).

A la espera de respuestas a estas preguntas, analicemos las tesis reguladoras de este estudio. En primer lugar, es de señalar que sus contenidos reflejan una profunda convicción de una parte (no tan pequeña) de la opinión pública española, la élite culta, los líderes de opinión, mujeres y hombres de los medios de comunicación.

Es cierto que existe un miedo histórico a «los moros», es decir, a los musulmanes que conquistaron al-Andalus y permanecieron allí durante ocho siglos. En el imaginario español, este recién llegado no es un omeya, beréber o árabe, sino un marroquí hasta la médula, y existe una continuidad étnica, cultural y política inquebrantable entre los que conquistaron al-Andalus en el siglo VIII y los marroquíes de los siglos XX y XXI. Además, existe una firme convicción entre la opinión pública y los líderes españoles de opinión de que Marruecos tiene ambiciones expansionistas en la región y está utilizando la inmigración, y la lucha contra el terrorismo como medio de chantaje, negociación y presión para obtener concesiones por parte de España.

Cuando pregunté por Twitter, hace unas semanas a Ignacio Cembrero, periodista español especializado en asuntos marroquíes y argelinos, sobre ejemplos de esta supuesta presión marroquí contra España, no pudo encontrar una respuesta convincente. No obstante, la convicción es firme y forma uno de los pilares de la percepción española popular (e incluso oficial) de la relación histórica y política entre los dos países.

Volvamos al estudio, objeto de nuestro debate aquí: La tesis que lo regula consiste en que «el reciente reconocimiento estadounidense de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental supondrá un desafío a la seguridad nacional española» y conducirá a una «doble» aflicción para dicha parte. Por un lado, el conflicto entre Marruecos y Argelia y la carrera armamentista de ambos alcanzará altos nivel de confrontación que tendrá consecuencias graves sobre la seguridad en el Estrecho de Gibraltar. Por otro lado, el desarrollo de Marruecos y la capacidad de su sistema de guerra, la preparación de su ejército y su creciente control de la soberanía sobre el Sahara tendrán un impacto en lo que los autores del estudio denominaron «la integridad territorial de España». Esta frase quiere decir que una vez Marruecos termine de establecer la soberanía sobre el Sahara, pasará a presionar a España para que abandone las ciudades de Ceuta y Melilla.

Analizaremos este asunto a continuación: Lo importante para nosotros aquí, es la justificación que dieron los autores del estudio a esta proposición consistente en que Marruecos tiene la ambición de restaurar las glorias del «Gran Marruecos» (es decir, el Marruecos imperial durante la era de los almorávides, los almohades y los de la dinastía Saadí), y que la reivindicación de Ceuta y Melilla forma parte de un plan para reavivar este sueño.

La idea del «Gran Marruecos» es una tesis falsa promocionada desde hace décadas, para empujar a los países del Sahel y África a tomar precauciones de las «ambiciones de Marruecos» en el Sahara Occidental. Los españoles, especialmente los convencidos por la teoría de conspiración, utilizaron dicha tesis para explicar las posturas de Marruecos hacia la inmigración, Ceuta, Melilla y los temas del Sahara que según ellos forman parte de este plan a largo plazo.

Lo destacable del estudio es su cuestionamiento al presupuesto marroquí invertido en el ejército considerándolo un «juego de contabilidad», que asciende a sumas mucho mayores de lo anunciado, sin aportar pruebas al respecto, ni indicó, ni siquiera señaló, que el problema de Ceuta y Melilla es cuestión de descolonización desde la perspectiva marroquí. Tampoco analizó el apego de Marruecos a su integridad territorial, como cuando se refirió a la integridad territorial de España. El estudio ve la resolución del problema del Sahara como un anuncio del inicio de la serie de reclamaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. Asimismo, ve también que Marruecos está trocando su silencio sobre las dos ciudades ocupadas por la extensión del compromiso de España en una línea que no se contradice con los objetivos soberanos de Marruecos en el Sahara. Es una tesis que confirma implícitamente la práctica de la parte española (o parte de ella) de un trueque de otro tipo. Es decir, mantener el problema del Sahara sin resolver, sirve a los intereses de España en Ceuta y Melilla, siempre y cuando Marruecos no abra un frente en el norte mientras se enfrenta a desafíos en el sur.

Por otro lado, es cierto que la demarcación de las fronteras marítimas por parte de Marruecos —como indiqué en un artículo publicado en «Al-Sharq Al-Awsat» el 09 de febrero de 2020, bajo el título «Dimensiones de la demarcación de Marruecos de sus fronteras marítimas … y la inevitabilidad de Diálogo con España»—,  requerirá una convergencia de puntos de vista entre las partes española y marroquí, especialmente en lo que respecta a las aguas marinas existentes entre las Islas Canarias y el Sahara marroquí, así como la explotación de la plataforma continental situada al sur de Canarias. Los autores del estudio no lo consideran, al igual que muchos líderes de opinión españoles, como una fuente potencial de integración económica y cooperación entre los dos países para la explotación sostenible de los recursos marinos comunes entre ellos, sino más bien como confirmación de las ambiciones expansionistas del lado marroquí que acarrean una amenaza directa para España.

Podemos concluir que este estudio refleja las tesis erróneas, de una parte importante de la opinión pública española, sobre Marruecos como un motivo de preocupación que puede llegar a convertirse en una amenaza estratégica, a pesar de la superposición de intereses y la evolución del nivel económico, político, social y cultural entre ambos países. El estudio también confirma que no hay ningún deseo por parte de la élite española de entender los objetivos de Marruecos para completar su liberación del colonialismo, a pesar de la profunda práctica democrática anticolonial dentro de la sociedad española. Finalmente, el estudio muestra que el desarrollo económico, tecnológico y militar de Marruecos debe ir acompañado de una estrategia mediática diferenciada para socios como España y Francia, para tranquilizarlos sobre la legitimidad de sus reivindicaciones territoriales, la pacificación de sus métodos y su trabajo y de la inevitabilidad de la vinculación del creciente poder económico a la necesidad de defender sus fronteras, su integridad territorial y sus intereses vitales.

*Lahcen Haddad es académico, escritor y político marroquí, parlamentario por el Partido Del Istiqlal (PI). Haddad fue ministro de Turismo en la anterior legislatura. Actualmente es miembro de la Junta de la Red Parlamentaria del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (Réseau parlementaire sur la Banque mondiale et le FMI), una organización interparlamentaria independiente que busca mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en las instituciones financieras internacionales

CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©
Mayo 2021

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