Sobre héroes y tumbas: la decadencia del hispanismo en Marruecos

Por Mehdi Mesmoudi[1]

“La poesía es un arma cargada de futuro”
Gabriel Celaya
“La facultad fundamental de un historiador debe ser la de
imaginar porque se debe buscar lo que todavía no existe”
Edmundo O’Gorman

Avant la lettre

¡Arrojémonos a la mar y quememos las naves! La historia ha registrado en sus anales no precisamente las proezas de héroes, hombres ilustres glorificados, sino cómo dichas estatuas de mármol y bronce han cavado su propia tumba y se han regocijado en su propio barro y en la memoria de todos los hombres que nos han dado patria y libertad. El heroísmo más que una dimensión épica, es el pináculo de toda tragedia, el héroe que sabe que va a la derrota, que sucumbe valerosamente y asciende, sonriente, a ese prestigioso panteón. ¿Qué nos ha sucedido que ya no les exigimos a nuestros héroes de barro y sueño una muerte digna y memorable? Recuerdo unos versos de Pere Gimferrer en aquel decimotercer poema de Arde el mar: “Violentamente me acorrala / esta pasión de soledad / que los cuerpos jóvenes tala / y quema luego en solo haz”[2]. ¿Acaso el hispanismo en Marruecos no se percata de que dispone de una única vida y no aquella que se bifurca en la vida de los gatos, los faraones y los pueblos originarios? Yo deseaba ser testigo de una muerte y no de un suicidio. Hay suicidios que valen la pena, han fecundado versos sublimes y atroces, nos han conmovido hasta la columna lorquiana, pero éste ha rozado el patetismo y la banalidad de los males de los que nos habló alguna vez Hannah Arendt. El hispanismo en Marruecos, ¡créanme!, sobre todo de carácter académico, es uno de esos males necesarios en nuestra época reciente.

Mínima crónica de los héroes y su tumba

El mes pasado en la conferencia que impartí en la Biblioteca Manuel Altolaguirre del Instituto Cervantes de Fez[3] había admitido que en Marruecos no había novelistas ni tampoco crítica. Ahora debo agregar que tampoco hay poetas. Con la poesía no me refiero a la dimensión costumbrista de describir los paisajes folclóricos de un espacio, sino a esa fuente inagotable de transformar el mundo y vislumbrar el porvenir. Es inquietante la falta de imaginación poética de los poetas y de los académicos que deberían guiarnos actualmente. Es alarmante también la ausencia de un liderazgo que sea capaz de reconducir esta situación cataclísmica y sepa replantear la ruta del hispanismo, al menos académico, en Marruecos. ¿Tendremos la sabiduría suficiente para atender los llamados de la sirena o sucumbiremos de nuevo en el letargo incansable al que están acostumbrados nuestros hispanistas?

            El hispanismo ha perdido esta vez en el Salon International de l’Édition et du Livre (SIEL) 2019 una oportunidad, de nuevo, –y tal vez sea la última– en explicarnos no solo el retroceso de la lengua española y la crisis del mismo en Marruecos, sino en ofrecer una hoja de ruta con visiones y perspectivas de un horizonte más halagüeño; o lo que uno esperaría en un sentido riguroso: un proyecto académico y cultural con visión de estado[4] que logre, primero, ofrecer a nuestros estudiantes posibilidades reales de realización académica, laboral y profesional; segundo, permitirse el hispanismo la posibilidad de reivindicarse como un discurso académico e institucional sólido, convincente y, sobre todo, que se dé a respetar y; por último, situar a Marruecos en un lugar importante dentro de lo que he venido llamando en los últimos dos años “nuestra cartografía transhispánica”.

            Sin embargo, la realidad que circula y nos circunda es todavía más decadente e inaceptable que la tristeza de la que han hecho gala los integrantes del panel “El futuro del español y del hispanismo en Marruecos” en la sede del Instituto Cervantes de Rabat. Como lector y oyente estoy frente a un dilema: ¿Los panelistas habían comprendido la convocatoria de dicha mesa redonda o definitivamente no hay futuro hispanista en Marruecos? Me hago esta pregunta porque no he escuchado ninguna propuesta, ni mucho menos una alternativa que nos haga creer en un porvenir digno. Si existió en esa mañana, los integrantes de la mesa redonda se encargaron de cargárselo, cada quien a su manera, a su aire; eso sí, con maestría e ingenio. Nadie niega el peso que tiene la intelectualidad afrancesada en el país, pero no perdamos de vista algo esencial, estamos hablando de ¡Francia, una de las cunas civilizadoras del mundo! Tampoco niego la creciente arabización y el surgimiento de la dariya como alternativa educativa o la lengua amazigh como un acto de hacer memoria, sin obviar tampoco, claro está, la influencia del inglés en el contexto de la globalización economicista y financiera; no obstante, el Marruecos de lengua española tiene todavía ante sí un desafío mayor y los elementos expuestos no son ese estímulo que necesita para una necesaria e inmediata regeneración.

            Lo cierto es que el hispanismo en Marruecos está peor de lo que yo imaginaba y trataré en este texto de argumentar por qué lo asumo con el radicalismo que amerita la ocasión. Creo que la crítica debe no solo hacer temblar los cimientos y las columnas de un edificio de creencias y hábitos ya oxidados, sino poner en tela de juicio a sus actores que vienen reproduciendo dicho clima de acriticidad e inmovilismo intelectual. La crítica no solo deber hacer crisis al estado de cuestión, sino que está comprometida con el cambio. La poesía, de acuerdo con Gabriel Celaya, mantendría ese vínculo profético con la crítica. El hispanismo en Marruecos no ha alcanzado todavía su mayoría de edad porque desconoce la crítica y huye de la autocrítica; o lo que es peor, siente que no la necesita. Algún día seremos testigos de ese advenimiento tan esperado pero todavía es prematuro.

            Lo había señalado en aquella conferencia titulada “La literatura marroquí en lengua española. Aproximaciones transhispánicas” y al parecer no se me había entendido. No les culpo, lo intuía. La crítica no es un oficio minúsculo o trivial. Es una forma de mirar y enfrentarse al mundo, es el inicio de un interminable diálogo reflexivo y la interlocución profunda e implacable con uno mismo y con los otros. En la aventura ensayística de la crítica, la ciudadanía no se pide ni se regala, se exige, se practica y se comparte. Octavio Paz advierte que “Aquel que no habla a solas consigo mismo será incapaz de hablar verdaderamente con los otros”[5]. Lo que también realiza la crítica es interrogar constantemente hasta asfixiar porque nos enfrenta a nosotros mismos, nos incomoda pero nos arroja al dominio de la acción, nos demanda la intervención inmediata o meditada, nos obliga a tomar partido, a ser parte del problema que nos aqueja a todos. ¿Alguien se sintió incómodo durante aquella mesa redonda donde la crítica brilló por su ausencia? ¿Estamos preparados para esta modalidad ciudadana del debatir y el disentir? No nos engañemos, es la base de toda modernidad política y cultural tan necesaria. ¿Somos aptos para dichos ejercicios del intelecto y el espíritu en lengua española? ¿Es el hispanismo en Marruecos una figura discursiva apta para realizar semejante osadía? Sé que no es fácil ser parte de ese casi 9% de Marruecos que vive, piensa y sueña en lengua española. ¿Cuenta el hispanismo en Marruecos con intelectuales, académicos y escritores con este grado de compromiso teórico y crítico para salir de esta humillante situación? Por lo visto, dicha mesa redonda no reveló ninguna señal, ningún síntoma de reencarnación. ¿Cómo enmendarlo, habrá tiempo, estamos dispuestos a cambiar la estrategia del victimismo y forjar de una vez por todas un proyecto nacional que consiga reunir en sus filas a todos y cada uno de los hispanistas del país? Sé que estoy siendo ambicioso, no me condenen por ello; pero el hispanismo en Marruecos y el propio país lo exigen, nos lo demanda. La Historia y su circunstancia nos convocan a este compromiso del espíritu y el pensamiento en la lengua de Cervantes y Rubén Darío, de Octavio Paz y Borges, de Carpentier y Mohamed Chukri.

            Exigir a España o pedirle que sea la nación que lidere el hispanismo en Marruecos o; lo que es peor, que sea la intermediaria con las autoridades competentes en Marruecos[6] es de una actitud colonial y subordinada que devela de nuevo la precocidad de dicho hispanismo. Marruecos cuenta desde hace unas décadas con departamentos de lengua y literatura hispánicas; y más recientemente, con el Instituto de Estudios Hispano-Lusos, la Asociación Marroquí de estudios ibéricos e iberoamericanos y la Asociación de Amistad y Solidaridad entre Marruecos y América Latina. Y no olvidemos la formidable y necesaria labor –aunque a algunos todavía les incomode– que realizan día con día los Institutos Cervantes[7] en nuestro país como los de Tetuán y Fez, este último creó el año pasado un Observatorio para estudiar el desarrollo del español en Marruecos; en cambio, ¿qué han realizado nuestros flamantes departamentos de Hispánicas, qué medidas claras, específicas y drásticas han emprendido para al menos abordar el problema del dramático retroceso de la lengua española en la educación media superior y superior en el país? ¿Son conscientes los hispanistas[8] de que nos situamos en un momento crucial que se debate entre la institucionalización académica e investigativa o la desaparición paulatina?

Diez pócimas para una posible reencarnación

A continuación voy a enumerar diez pautas que han de guiar al hispanismo académico en Marruecos y pretende abonar a ese tentativo, ambicioso y necesario proyecto nacional hispanista.

1- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben revisar a la brevedad posible sus planes de estudio y actualizarlos acorde a cada región del país y a la pertinencia del mercado laboral y la exigencia de los tiempos contemporáneos enmarcados en el discurso de la globalización. Los estudiantes no deberían sentirse aislados del mundo en el que viven ni alejados de la cartografía transhispánica de la que maman y a la que se deben todos los días.

2- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben colaborar con los Institutos Cervantes, las asociaciones y los institutos y centros de investigación, sin olvidar las Embajadas sobre todo de América Latina, para trazar una agenda de trabajo conjunta y compartida, lo que les proveería a los estudiantes la posibilidad de una formación académica y cultural constante y continua. Los servicios sociales y las prácticas profesionales en dichos recintos académicos, culturales y diplomáticos pueden ser esos espacios de colaboración interinstitucional que permite justamente al estudiantado universitario estar en el medio académico y al mismo tiempo en el ámbito laboral y profesional.

3- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben colaborar entre sí, compartir experiencias exitosas, enfrentar desafíos comunes y diseñar hojas de ruta tanto colectiva como autónoma. Ante la crisis económica y los recortes presupuestales, es crucial el trabajo colaborativo y estrecho entre los distintos departamentos de lengua y literatura hispánicas y también con los otros departamentos de las universidades de Marruecos.

4- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben organizar anualmente un Congreso Nacional en una sede diferente y con una convocatoria temática distinta, pero incluyendo siempre una jornada académica completa dedicada a abordar el problema del futuro del español y del hispanismo en Marruecos desde distintas áreas de las humanidades y las ciencias sociales. Un congreso a nivel nacional ofrecería a los distintos departamentos de lengua y literatura hispánicas esa plataforma de interacción de mayor alcance para los académicos y a sus estudiantes la posibilidad de convivir unos días y compartir sus experiencias de estudio, además de expresar sus preocupaciones e inquietudes.

5- Cada departamento de lengua y literatura hispánicas debe organizar un Congreso Regional donde reúna a sus integrantes a estudiar los fenómenos y los desafíos más pertinentes. Uno de ellos es la revisión de las medidas que se han tomado para resarcir ese retroceso del español en Marruecos. Los congresos regionales podrían incluir algún que otro curso o taller ofrecido por un académico de otra universidad donde pudiera compartir alguna experiencia exitosa o sugerir algunas medidas de acción para su adaptación y mejoramiento.

6- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas a través de sus posgrados deben organizar coloquios donde los maestrantes y los doctorandos presenten sus avances de investigación, interactúen y compartan sus apreciaciones y puntos de vista. Dicha participación en los coloquios sería un ensayo para los estudiantes a la hora de querer participar en los congresos regionales, en el Congreso Nacional o incluso en algún que otro congreso organizado en España, Portugal o América Latina. Los estudiantes deben sentir, nuevamente, que están circunscritos en la cartografía transhispánica y comparten lo que Eduardo Nicol llama “la comunidad del espíritu”.

7- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben organizar una comisión revisora de los trabajos presentados en el Congreso Nacional, los congresos regionales y los coloquios de investigación para una publicación editorial de máxima exigencia académica y mayor rigor investigativo. La comisión revisora debe contener un miembro de cada departamento de lengua y literatura hispánicas, un miembro del Instituto Cervantes, un miembro de las asociaciones dedicadas a América Latina, un miembro del Instituto de Estudios Hispano-Lusos, etc.

8- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben reorientar su política iberoamericanista hacia la integración de América Latina como una región autónoma y no una mera extensión de la Península Ibérica, lo que permitiría un espacio mayor de acción e interacción para los estudiantes, sobre todo, de las maestrías y los doctorados. España no es guardiana de la lengua española ni América Latina es el futuro. Dicha transición podría incidir en la política exterior de Marruecos orientada a América Latina dada la crisis económica y el drama de la migración en Europa.

9- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben realizar anualmente una convocatoria nacional en los géneros de poesía, cuento y ensayo lo que permitiría la promoción del español en todo el país, la incentivación del estudiantado universitario y la interacción del medio académico con el mundo de las letras y el pensamiento. La premiación se realizaría en el marco de las actividades académicas del Congreso Nacional. El Jurado podría estar integrado por un escritor de mayor prestigio internacional, un académico de intachable rigor académico, un representante del Instituto Cervantes, un integrante del Instituto de Estudios Hispano-Lusos y el agregado cultural de una Embajada de América Latina.

10- Los departamentos de lengua y literatura hispánicas deben promover el estudio del español en Marruecos, organizando visitas a los bachilleratos, la radio y la televisión, organizando festivales culturales y jornadas dedicadas a la literatura o conmemorando a algún escritor o aniversario de una obra. Dichos departamentos podrían también organizar ferias universitarias donde se realicen presentaciones editoriales de los libros editados en Marruecos, conversatorios y se lleven a cabo conferencias y mesas redondas.

Posible ofrenda para el 2030

Si el hispanismo académico en Marruecos logra acometer estas diez medidas podría alcanzar en un lapso de una década un óptimo estado de salud y un prestigio institucional a nivel regional e internacional. A continuación enumero las posibles diez metas que están relacionadas con las diez medidas anteriores:

1- La actualización de los planes de estudio puede incidir en el perfil de los egresados y ampliar sus competencias laborales y profesionales en un mundo global e interconectado digitalmente.

2- Los estudiantes de lengua y literatura hispánicas se beneficiarían de una oferta educativa interinstitucional, multidisciplinaria y contemporánea.

3- Una red interdepartamental permitiría la interacción constante y continua tanto de los catedráticos y de los universitarios como entre ellos.

4- La organización de diez congresos nacionales supondría un promedio de diez publicaciones de máximo rigor académico y proyección internacional.

5- La organización de diez congresos regionales por departamento de Hispánicas supondría un promedio de 50 publicaciones de máximo rigor académico y proyección nacional.

6- La organización de diez coloquios de investigación por departamento supondría un promedio de diez publicaciones de rigor académico y proyección regional.

7- De acuerdo con las previsiones de los tres puntos anteriores, estaríamos hablando de un promedio de 70 títulos a nivel de publicaciones.

8- Una política departamental e interdepartamental transatlántica sería una buena compañera de viaje de un Marruecos del siglo XXI, abierto, global y cosmopolita.

9- La publicación de dos antologías literarias y la aparición de unos treinta escritores jóvenes serían un buen aliciente para nuestra literatura.

10- La difusión cultural además de la vinculación social revelarían la pertinencia de los departamentos de Hispánicas y la necesidad del español en la sociedad marroquí contemporánea.

Tres breves instantes de introspección

¡Cómo se extraña a aquellos espectadores, meditadores de la palabra que tiempo ha nos han abandonado! Quisiera haber podido extenderme en este artículo exponiendo más medidas para una posible reencarnación del hispanismo en Marruecos y sugerir más estrategias de mayor alcance y hondo calado. Sin embargo, y hay que ser consecuente, las diez pautas presentadas sirven para llevar a cabo un inmediato y profundo saneamiento de las bases teóricas, políticas y técnicas de un proyecto académico y cultural harto necesario para todos los hispanistas, para Marruecos y en honor de la mesa de la cual ya formamos parte desde hace unas cuatro décadas. No exijamos y mucho menos supliquemos una silla, trabajemos nuestra casa y su condición domiciliaria. Seamos hospitalarios pero con la responsabilidad que dichas medidas suponen para todos. No pidamos que se nos reconozca como miembros activos de “esta comunidad del espíritu y […], del verbo encarnado”[9], ya somos; no obstante, recuerdo las tan necesarias palabras de Ortega y Gasset cuando se dirigía a los intelectuales y escritores de América Latina en la década de los 20 del siglo pasado: “El dominio del mundo no se regala ni se hereda. Vosotros habéis hecho por él muy poco aún. En rigor, por el dominio y para el dominio no habéis hecho aún nada. América no ha empezado aún su historia universal”[10]. El Marruecos de lengua española se encuentra justamente en esa estación embrionaria, su literatura que es un crisol de literaturas vive a su vez una infancia cultural. Dejemos que crezcan conforme a las leyes inviolables de la naturaleza y, sobre todo, trabajemos por su porvenir.

            El hispanismo académico en Marruecos debería repensar profundamente su relación con lo que concibe como “la otra orilla” y cuestionar si es legítimo seguir todavía anclado a España o si decide emprender la travesía hacia América Latina. La vertiente atlántica de Marruecos es la asignatura pendiente de los siglos venideros cuyo umbral ya nos acecha. Rubén Darío, Leopoldo Zea, Alfonso Reyes, Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Juan Goytisolo, entre otros, lo comprendieron. Si los leyéramos con detenimiento llegaríamos a la conclusión de que la muy ensalzada “buena vecindad” entre las dos orillas[11] tiene que ceder su lugar a un verdadero espíritu expedicionario que nos recuerda al flamante navegante tangerino. Solo los débiles de mente y los ciegos de espíritu preferirían seguir cargando con un cuerpo decrépito. Al menos por salud pública e higiene social y cultural hay que dejar morir al cadáver. Créanme, camaradas muy míos, es por nuestro bien.

            Ante la euforia líquida de la Feria del Libro de Casablanca[12], conviene despertar un poco y reflexionar sobre el porvenir que ya nos amenaza. Trataré de concluir con unas palabras de Jacques Derrida que no leí en aquella conferencia del Instituto Cervantes de Fez: “El poeta es alguien que se da cuenta de que la lengua, su lengua, la que heredó […] corre el riesgo de convertirse en una lengua muerta y, por lo tanto, que tiene la muy grave responsabilidad de despertarla, de resucitarla”[13]. No creo que sean tiempos de “pescadores que tienden redes”, necesitamos algo más, yo voy mucho más lejos y ustedes lo saben. Les exijo que no moderen sus ambiciones, ningún correligionario aceptaría algo indigno. Somos la misma lengua que hablamos, seres amputados de la lengua infame, infans in-cordiales, maldición del golem y su escriba. No nos acostemos, todavía, en el vientre de la obscuridad[14], hay una escritura de Dios que fecunda y nos invoca. No temamos, yo les voy a acompañar, sigilosamente, en este periplo, si así lo desean. Como una vez dejó por escrito Nietzsche, lo que importa es el viaje mas no la llegada. Aprendamos del cónsul de los cielos de Baudelaire y olvidemos a los “ajenos del aire”[15]. ¡Arrojémonos a la mar y quememos las naves! Caminemos juntos el intenso y fabuloso “sendero de los solitarios”[16].

Un artículo para CPLATAM -Análisis Político en América Latina-

Febrero, 2019

Notas

*Mehdi Mesmoudi es profesor-investigador en el Departamento Académico de Humanidades de la Universidad Autónoma de Baja California Sur http://www.uabcs.mx/inicio (México) donde forma parte del Cuerpo Académico en Estudios Humanísticos. Organiza y coordina el Ciclo de Conferencias: Marruecos y América Latina (MARAL). Sus líneas de investigación son: a) tradiciones y culturas hispánicas, b) orientalismos en lengua española y relaciones hispano-magrebíes, c) problemas de la traducción literaria. Ha realizado una Estancia de Investigación en el Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a cargo de la Dra. Rossana Cassigoli Salamon. Es autor de varios artículos como “Edward Said y Sigmund Freud: del exilio a la escritura prometida” En Miguel Hernández Fuentes, Miguel Ángel Segundo Guzmán, Miguel Ángel Guzmán López, Graciela Velázquez Delgado (coords.) (2018). Más allá de lo disciplinario: enfoques teóricos, historiográficos y metodológicos para el estudio del pasado (ISBN: 978-607441-583-4; ISBN de la versión electrónica: 978-607-441-585-8), México: Universidad de Guanajuato, pp. 171-204: http://www.dcsh.ugto.mx/editorial/images/publicaciones/Depto.Historia/disciplinario.pdf; “Brevísima revisión de la Nahda (1830-1975)” (2015: 11-29): http://estudiosafricanos.cea.unc.edu.ar/files/02-Mehdi-Mesmoudi-N%C2%B012.pdf ; “La doble vida de Jesús, Enrique y Leslie” (2016: 173-204) en La crueldad cautivadora. Narrativa de Enrique Sernahttps://enriqueserna.com.mx/La_crueldad_cautivadora.pdf  y “Octavio Paz: el credo, la blasfemia, el verdugo” (2016): http://www.analectica.org/articulos/mesmoudi-paz/.
 [1] Este artículo es una suerte de continuidad algo atípica e inesperada de la conferencia “La literatura marroquí en lengua española. Aproximaciones transhispánicas” que impartí el jueves 17 de enero de este año en la Biblioteca Manuel Altolaguirre del Instituto Cervantes de Fez en el marco del II Ciclo de Conferencias: Marruecos y América Latina (MARAL).
[2] Pere Gimferrer, Arde el mar (2ª. ed., edición de Jordi Gracia), Madrid: Cátedra, 1997, p. 133.
[3] Mehdi Mesmoudi, “La literatura marroquí en lengua española. Aproximaciones transhispánicas”, Instituto Cervantes de Fez, 2019, 171 mins. Disponible en Internet: https://www.youtube.com/watch?v=i06LqfhFk90
[4] Yo voy mucho más lejos de lo que propone Ahmed Mgara en su más reciente “Literatura marroquí en español… ¿hacia dónde? Disponible en internet: https://elhispanismo.blogspot.com/2019/02/literatura-marroqui-en-espanol-hacia.html
[5] Octavio Paz, OC II. Excursiones e incursiones. Dominio extranjero. Fundación y disidencia. Dominio hispánico (2ª. ed), México: FCE, 2014, pp. 804-805.
[6] Javier Otazu, “Los hispanistas piden a Felipe VI apoyo a la lengua española en la escuela marroquí” (14 de febrero de 2019). Eldiario.es. Disponible en internet: https://www.efe.com/efe/espana/cultura/los-hispanistas-piden-a-felipe-vi-apoyo-la-lengua-espanola-en-escuela-marroqui/10005-3897787
[7] Hay que recordar que en Marruecos se encuentra el mayor número de Institutos Cervantes del mundo.
[8] Me refiero a la labor de los departamentos de lengua y literatura hispánicas. Las asociaciones a las que me referí han logrado cubrir ese déficit operativo como la Asociación Tetuán Asmir y la reciente Asociación Amistad y Solidaridad entre Marruecos y América Latina; sin embargo, y repito, hay que esperar.
[9] Eduardo Nicol, La filosofía hispánica (2ª. ed.), México: FCE, 1998 [1961], p. 102.
[10] Ortega y Gasset, Obras Completas. El Espectador. VIII: “Revés de almanaque”, Madrid: Espasa-Calpe, 1936 Apud. Leopoldo Zea, En torno a una filosofía americana, México: El Colegio de México, 1945, p. 17 en Andrés Lira (ed.) Leopoldo Zea (1912-2004) Un proceso intelectual. En torno a una filosofía americana. Dos etapas en el pensamiento de Hispanoamérica (ediciones facsimilares, con un testimonio autobiográfico y bibliográfico de Leopoldo Zea, estudio introductorio de Andrés Lira), México: El Colegio de México, 2012.
[11] María Teresa Fernández de la Vega Sanz, “Marruecos y España, unidos en la diversidad” (11 de febrero de 2019). El País. Disponible en internet: https://elpais.com/elpais/2019/02/11/opinion/1549905070_885348.html; Beatriz Mesa, “Una semana de España en Marruecos” (13 de febrero de 2019). Cope. Disponible en internet: https://www.cope.es/actualidad/internacional/noticias/una-semana-espana-marruecos-20190213_352472
[12] Francisco Peregil, “Misión diplomática: salvar el idioma español en Marruecos” (7 de febrero de 2019). El País. Disponible en internet: https://elpais.com/cultura/2019/02/07/actualidad/1549545789_703553.html ; Federico Simón, “Casablanca también habla español” (14 de febrero de 2019). El País. Disponible en internet: https://elpais.com/cultura/2019/02/14/actualidad/1550136110_666864.html
[13] Jacques Derrida, “La lengua no pertenece”. Disponible en internet: https://redaprenderycambiar.com.ar/derrida/textos/celan.htm
[14] Jorge Luis Borges, “La escritura del Dios” en Nueva antología personal, Barcelona: Bruguera, 1980 [1968], p. 264.
[15] Kenya Naranjo, “Ángel Durero”. Disponible en internet: https://www.kenyanaranjo.com/
[16] Octavio Paz, OC VI. Ideas y costumbres. La letra y el cetro. Usos y símbolos, México: FCE, 2014 [1994], p. 32.

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