Cuestión del Sahara: participación y representación política en el Sahara

Por Clara Riveros*

Ama Thali (Erguibat), 3ª vicepresidente de la región de Dakhla-Oued Eddahab; Khattat Yanja (Oulad Dlim), presidente de la región; y, Clara Riveros, directora en CPLATAM

Al consultar con ciudadanos marroquíes —saharianos— sus impresiones sobre el presidente de la región de Dakhla-Oued Eddahab, indicaron que pertenece a la tribu Oulad Dlim, una tribu que, atendiendo a las características de nomadismo (en el pasado) de las poblaciones del Sahara, se movía entre Dakhla, Tiris y Nouadhibou. Hubo quienes describieron a Khattat Yanja como un próspero empresario saharaui del sector de la pesca, también destacaron que es un político —con una carrera política incipiente—, muy activo en lo que respecta a la gestión de la región. Yanja milita en el partido Istiqlal (partido de la Independencia), colectividad de orientación conservadora que ha visto disminuida su presencia en la escena política nacional al ser desplazado por el partido islamista Justicia y Desarrollo (PJD) y por el partido reformista Autenticidad y Modernidad (PAM). No obstante, el Istiqlal mantiene un fuerte arraigo en las provincias del sur de Marruecos. Encontré al presidente de la región —en el marco del Foro de Crans Montana— y hablamos de su pasado en el movimiento separatista Frente Polisario, agrupación que abandonó en los años 90 para venir a Marruecos. Yanja expresó su posición frente a la cuestión del Sahara y a las reticencias de agentes externos al acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos; también se refirió al desarrollo de Dakhla y a las perspectivas futuras para los ciudadanos saharianos.

Clara RIVEROS: ¿Quién es Khattat Yanja?

Khattat YANJA: Soy Khattat Yanja, presidente de la región de Dakhla-Oued Eddahab. En el pasado estuve vinculado al Frente Polisario. Entré a Marruecos en 1992.

C.R.: ¿Cuál fue su motivación para sumarse a las filas del Frente Polisario?

K.Y.: Yo fui al Polisario a finales de 1978, tenía unos 17 años y me sentí involucrado con ese proyecto. Éramos jóvenes comprometidos con el Frente Polisario porque en ese momento teníamos otras ideas. El Polisario nació como un movimiento revolucionario que reivindicaba un ideario de izquierda y esa era la orientación que teníamos los jóvenes, nos sentíamos inspirados por el Che Guevara y por otras figuras revolucionarias.

C.R.: ¿Qué función y qué misión cumplió al interior del movimiento Frente Polisario?

K.Y.: Estuve en el buró ejecutivo de Ujsario, esa es la unidad que aglutina a las juventudes del Polisario. También hice parte de la Dirección cultural de la Escuela 12 de Octubre en los campamentos de Tinduf que administra el Polisario, ahí formábamos a los niños y a los jóvenes. Además, estuve en la Comisión de delegados del Polisario ante las Naciones Unidas para tratar la cuestión del Sahara.

C.R.: ¿Por qué decidió abandonar el proyecto del Polisario para venir a Marruecos?

K.Y.: Estando en Tinduf comprobamos que la realidad funcionaba de una manera diferente a las ideas que teníamos en la juventud. Comparé los dos proyectos, el de Marruecos y el del Frente Polisario y, entonces, decidí entrar a Marruecos en 1992.

C.R.: ¿Cómo valora su decisión de abandonar el Polisario transcurridos más de 25 años?

K.Y.: Cuando vine a Marruecos me di cuenta que se ha estado haciendo un buen trabajo aquí con las regiones del Sahara. Marruecos abrió la oportunidad para que todos los saharauis regresen a su territorio, participemos y nos integremos activamente en el ámbito político, social y económico. Es decir, Marruecos abrió las vías para que los saharauis seamos parte de ese esfuerzo orientado al desarrollo de las regiones del sur. Ahora estas ciudades están muy bien, son ciudades que se han modernizado y que han tenido muchos avances en sus infraestructuras, tenemos diferentes programas que han mejorado la vida de la gente. Estando aquí es posible participar del esfuerzo del Estado marroquí para promover el desarrollo de nuestra tierra. Marruecos tiene las puertas abiertas para los saharauis que quieran venir aquí y que han venido aquí. Yo soy un ejemplo de ello. Vine a Marruecos, hice una pequeña empresa en el sector de la pesca que ha ido creciendo. Desde 2015 empecé a participar en la política de la región con el partido Istiqlal. Y, a través de la elección popular, llegué al cargo más alto de la región.

C.R.: ¿Tiene familiares en Tinduf?

K.Y.: Las familias están divididas. Si, tengo familia que se quedó en Tinduf. ¿Por qué se quedan? Porque es difícil que la familia completa esté reunida en los campamentos y puedan tomar una decisión al mismo tiempo. Las mujeres están en los campamentos, los hombres están en otros lugares, los hijos pueden haber sido enviados a Cuba o a Argelia para estudiar, así que todo esto influye para que muchas familias permanezcan en los campamentos.

C.R.: ¿El Frente Polisario tiene posibilidades de llegar a concretar su proyecto?

K.Y.: El Frente Polisario representa a una minoría. La población saharaui es consciente de que la vía del Polisario está agotada y no llevará a nada. La gestión del Polisario ha sido fatal: no respetan los derechos humanos, no garantizan oportunidades para el desarrollo de los jóvenes. Los dirigentes del Polisario han explotado la situación a su favor, incluso venden las ayudas internacionales que tendrían que ser distribuidas a la población que está en los campamentos de Tinduf enfrentado difíciles condiciones de vida. El Polisario no tiene un proyecto nacional. Al contrario, ha llevado a una situación de destrucción y de desarraigo a los saharauis. No podemos ser indiferentes con la población que está en los campamentos de Tinduf porque son nuestros familiares. Lo mejor sería que vengan aquí.

C.R.: Tengo entendido que han retornado unos 12 mil saharauis procedentes de Tinduf…

K.Y.: Han retornado unos 12 mil saharauis y están completamente integrados en Marruecos, viven y trabajan aquí, están en su tierra que es el Sahara. Viven en condiciones de normalidad, tienen su pasaporte marroquí, entran y salen de Marruecos cuando quieren. Hay saharauis que van al extranjero para trabajar o que se quedan aquí y participan de la vida política, económica y social del país. Son ciudadanos libres y tienen las posibilidades que no tienen en Tinduf. En Tinduf deben pedir una autorización para salir de los campamentos y las mujeres no tienen la posibilidad de decidir a dónde quieren ir y dónde quieren estar, ellas viven en los campamentos con medios muy reducidos.

C.R.: ¿Cuál ha sido y cuál es el papel de Argelia en la controversia?

K.Y.: Argelia es realmente quien toma las decisiones en los campamentos de Tinduf. El Polisario no tiene la autonomía suficiente para tomar decisiones. En el Polisario hay dos corrientes: los que no ganan nada, no tienen intereses particulares y no están en las esferas del poder, si les dieran a elegir libremente, fácilmente elegirían entrar a Marruecos y vivir dignamente en su tierra. La otra visión es la de los dirigentes que tienen intereses con Argelia y que están viviendo de este conflicto, entonces, a ellos les interesa que el conflicto se mantenga porque están en connivencia con Argelia.

C.R.: ¿Un cambio de régimen en Argelia podría significar un cambio de posición en lo que respecta al diferendo del Sahara e incluso el final del diferendo?

K.Y.: No tengo clara la situación interna de Argelia, pero el pueblo argelino un día llegará a decir que no tiene interés en alimentar una guerra con Marruecos. El pueblo argelino valorará tener una relación abierta con Marruecos, el país vecino, y elegirá participar de una dinámica de desarrollo para la región del Magreb, superando la lógica de confrontación que le ha sido impuesta. El cambio llegará.

C.R.: Hábleme del acuerdo de pesca entre Marruecos y la Unión Europea. En 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció en oposición a que el acuerdo de pesca incluyera las aguas adyacentes a la zona del Sahara, justamente, a causa de la irresuelta cuestión del Sahara que debería haberse retirado de la IV Comisión de Naciones Unidas toda vez que el Consejo de Seguridad se ocupa del diferendo. Tras el pronunciamiento de la justicia europea el Frente Polisario se proclamó vencedor prematuramente y ha sido enfático al señalar que la población oriunda o nativa del Sahara no se beneficia del acuerdo. El Polisario también acusa el presunto “expolio” de los recursos del Sahara por parte de Marruecos. Las noticias recientes, sin embargo, van en dirección opuesta a los intereses del Polisario. El Parlamento Europeo incluyó al Sahara en el nuevo acuerdo que acaba de aprobar

K.Y.: El partenariado con Europa incluye la agricultura y la pesca. Como ciudadanos de estas regiones del Sahara nos beneficiamos de los acuerdos con Europa. El sector más importante en la economía de la región es la pesca. En el sector de la agricultura, por ejemplo, tenemos más de 45 jóvenes inversionistas que acaban de invertir en la región. Necesitamos ese acuerdo y las condiciones preferenciales que otorga el acuerdo, lo necesitamos como lo necesitan las demás ciudades y regiones de Marruecos. Excluirnos del acuerdo sería adverso para el desarrollo del Sahara. Vamos a continuar avanzando en la cooperación con Europa en beneficio de la población y del desarrollo de la región. La economía regional, la economía del Sahara, depende de esos sectores. Si no tenemos los mercados europeos, ¿cómo vamos a desarrollar nuestra economía regional?

La gente que se expresa en contra del acuerdo de pesca y de agricultura no está aquí y no es de aquí. Permítame aclararle que los recientes acuerdos de pesca y de agricultura entre Marruecos y la Unión Europea han sido apoyados por más de 800 autoridades saharauis, autoridades que fueron electas democráticamente en el Sahara y que representan a la población saharaui. Le entregamos a la Unión Europea las listas firmadas por todos los representantes saharauis que respaldamos el acuerdo. Los representantes saharauis —como representantes de los saharauis— estamos con el acuerdo. ¿Por qué estaríamos en contra? ¿Cómo vamos a estar en contra del desarrollo de nuestras regiones? Todas las regiones necesitan inversiones e inversionistas. Aquí en el Sahara son bienvenidos todos los inversionistas que quieran invertir en la región, esas inversiones son fundamentales para el desarrollo del Sahara. Nosotros como saharauis y representantes electos de las regiones enviamos a Europa una comunicación en la que explicamos que somos nosotros quienes realmente representamos a la población porque estamos en el territorio y hemos sido elegidos por la gente del Sahara y en el Sahara en el marco de procesos electorales transparentes y democráticos. Además, muchos saharauis trabajan o invierten en el sector de la pesca y en el sector de la agricultura.

C.R.: Entonces los saharauis si se benefician de los recursos del Sahara y, particularmente, de la pesca…

K.Y.: Si, claro, los saharauis nos beneficiamos. La inversión genera empleos directos e indirectos y las condiciones favorables en materia de inversiones en la región benefician a la población del Sahara.

C.R.: ¿Hay inversionistas saharauis en el sector de la pesca?

K.Y.: Tenemos inversiones e inversionistas saharauis en el sector de la pesca. Muchos saharauis trabajan e invierten en ese sector y también en la agricultura, pero la cuestión relevante no es si el inversionista es saharaui o no saharaui, sino que las inversiones lleguen al Sahara.

C.R.: Se lo pregunté porque si hay inversionistas saharauis en ese sector significa que los saharauis obtienen beneficios de los recursos del Sahara y han tenido las condiciones y las posibilidades de ascender social y económicamente hasta convertirse en empresarios e inversionistas en el sector que mueve la economía de la región…

K.Y.: Si, hay inversiones, inversionistas y empresarios saharauis. La inversión y los inversionistas son bienvenidos. Los inversionistas traen recursos, generan empleos, esta región tiene un potencial enorme. Usted debe saber que solo en la región de Dakhla se han invertido dos mil millones de dólares en los últimos seis años.

C.R.: Una cuestión muy importante a la hora de invertir tiene que ver con la situación interna y las condiciones de seguridad. Estamos en el marco de un foro internacional con 1.200 participantes procedentes de más de 100 países, ese hecho permite hacer algunas inferencias sobre las condiciones de seguridad en el Sahara…

K.Y.: Marruecos es un país estable y seguro. Las condiciones de seguridad están garantizadas en el Sahara. Nuestro territorio es un territorio seguro para el turismo, seguro para la inversión. El Sahara es una región muy segura. La realidad de este lado del muro de defensa es completamente diferente. Del otro lado del muro están todos los problemas que usted puede suponer: venta de armas, de drogas, movimientos radicales como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), entre otros.

C.R.: ¿Hay solución a la irresuelta cuestión del Sahara?

K.Y.: Marruecos propone una solución que en mi opinión es la solución perfecta a la controversia del Sahara. La autonomía para el Sahara que propone Marruecos nos permitirá gestionar nuestros asuntos con todas las garantías y con todas las instituciones necesarias.

C.R.: ¿Marruecos y el Frente Polisario retomarán negociaciones para la búsqueda de una solución realista al diferendo territorial?

K.Y.: De momento no son negociaciones. Se trata de la segunda mesa de diálogo —con participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, una «mesa redonda» de conformidad con las disposiciones de la última resolución (2440) del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2018. La idea es que los actores implicados mantengan un intercambio sobre sus puntos de vista en torno a la cuestión. De todas formas, usted sabe que la mayoría de los saharauis viven aquí en el Sahara. Nosotros somos saharauis, hemos sido electos democráticamente y representamos a la población del Sahara, representamos a la mayoría de la población. Yo fui elegido en un proceso electoral democrático y transparente que contó con la participación de observadores internacionales. La legitimidad y la legalidad del proceso electoral fueron reconocidas por las Naciones Unidas y por el Consejo de Seguridad. El Polisario representa a una minoría que puede ser de un 25% o como mucho de un 30%.

*Clara Riverospolitóloga, consultora y analista política en temas relacionados con América Latina y Marruecos y directora en CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

Dakhla, Reino de Marruecos, marzo, 2019

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