Brasil y el gobierno de Jair Messias Bolsonaro

El candidato presidencial de extrema derecha, Jair Messias Bolsonaro, fue declarado ganador en la segunda vuelta electoral brasileña el 28 de octubre de 2018. Recuérdese que el candidato vencedor fue herido durante la campaña electoral, en septiembre, en un mitin. Bolsonaro se presentó como el salvador de un país que mostraba signos de agotamiento por los diferentes escándalos de corrupción en los gobiernos del PT, por la inseguridad y la crisis económica. El candidato cargó contra los medios de comunicación, los partidos políticos y utilizó ampliamente las redes sociales, especialmente Facebook para procurar un contacto directo con sus seguidores. Analistas recuerdan el papel que cumplieron las fake news para potenciar la polarización social y facilitar el triunfo del candidato de extrema derecha.

Bolsonaro fue elegido a sus 63 años con 57,8 millones de votos, en un país con más de 200 millones de habitantes que es la octava economía del mundo. Su oponente, Fernando Haddad, el candidato presidencial del Partido de los Trabajadores (PT) aceptó la derrota y agradeció «los más de 45 millones de votos». Haddad expresó que «La mayoría tiene otro proyecto de Brasil en la cabeza y merece respeto». El presidente brasileño es un excapitán del ejército, caracterizado a menudo como un nostálgico de la dictadura militar. Ha sido legislador en siete ocasiones, durante casi 30 años. En su primer discurso como presidente, el 1 de enero de 2019, Jair Messias Bolsonaro, dijo: «Me presento ante todos ustedes en este día, como el día en que el pueblo empezó a liberarse del socialismo, a liberarse de la inversión de valores, del gigantismo estatal y de lo políticamente correcto». A la ceremonia de posesión asistieron unos doce jefes de Estado y de gobierno.

El elemento religioso está muy presente en los discursos y alocuciones presidenciales, cargadas de menciones recurrentes a Dios en un país laico, pero muy religioso en el que religión y política parecería que todavía van muy de la mano. De hecho, muchos legisladores y gobernadores, e incluso un ministro, tienen credenciales como pastores evangélicos. Analistas sugieren que los grupos y sectas religiosas llegan ahí donde el Estado no termina de llegar. En este contexto ha de considerarse que los grupos evangélicos que apoyaron a Bolsonaro ejercen presión sobre diferentes temas y están particularmente interesados en la educación. En el largo plazo esta influencia religiosa llevará al retroceso cultural y pedagógico si no se la contiene, subrayan los más críticos de la gestión Bolsonaro. Otro aspecto que llama la atención tiene que ver con el número de militares ocupando cargos civiles en el gobierno. El porcentaje de militares ha tenido un incremento significativo, si se lo compara con 2018 el aumento fue de 122,7%. En 2018 había 2.765 militares en el gobierno y hoy hay 6.157. El vicepresidente, por ejemplo, es un general retirado y, además, nueve de los 22 ministros provienen de las Fuerzas Armadas.

Bolsonaro completa un año y medio en el poder y, al terminar su primer año de gestión, manifestó su percepción positiva respecto a su gobierno: «Estamos terminando 2019 sin ninguna denuncia de corrupción, el mundo volvió a confiar en Brasil y el sesgo ideológico dejó de existir en nuestras relaciones comerciales internacionales». Voces dentro y fuera de Brasil tienen una lectura más crítica de la gestión Bolsonaro, tanto en la política interna como en la política exterior. Y, en lo que atañe a la política exterior, de la que se enorgullece el presidente, cabe recordar que hay quienes han llamado a Bolsonaro «el Donald Trump tropical», por su alineamiento con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Desde luego, su alineamiento no fue una sorpresa. Bolsonaro había expresado su interés en reconducir la política exterior brasileña, así como su deseo en profundizar lazos con Estados Unidos e Israel. Dentro de Brasil, algunas figuras notables como Fernando H. Cardoso y distintos excancilleres han expresado que el gobierno Bolsonaro pasa por encima de la constitución brasileña y lamentan que «En América Latina, de impulsores de procesos de integración, pasamos a apoyar aventuras intervencionistas, cediendo terreno a potencias extrarregionales».

De ida y vuelta abordó recientemente el Brasil actual y la gestión presidencial de Jair Messias Bolsonaro, participaron Rafael Mantovani, sociólogo y Doctor por la Universidad de São Paulo, Carlos Malamud, Doctor en Historia e investigador principal de América Latina en el Real Instituto Elcano y Juan Pablo Lohlé, abogado, internacionalista, diplomático y académico, embajador de la Argentina ante la República Federativa de Brasil entre 2003 y 2010. Mantovani, Malamud y Lohlé aportaron sus miradas respecto a los factores que hicieron posible el ascenso de Bolsonaro, analizaron la gestión presidencial y la actual política exterior brasileña que está en función de la política interna como ocurre con el México de AMLO. Finalizaron con algunas aproximaciones y perspectivas del futuro brasileño.

 Clara Riveros, analista política y directora de CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©
Julio, 2020

En redes…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.