Bolivia: ¿Son necesarias y útiles las encuestas?

Por Marcelo Ostria Trigo

Se acerca el 3 de mayo, el día fijado para las elecciones generales, y las encuestas ya han comenzado a mostrar resultados dispares. Por ello, se dice que hay encuestas para todos los gustos y preferencias; y que, cuando favorecen a un candidato, sus partidarios las destacan, y los contrarios las acusan de falsas. Se debe tomar en cuenta que todas las encuestas –tanto las creíbles como las ficticias– provocan que los que se sienten anticipadamente triunfantes festejen y, por otro lado, que los que se desencantan, acusen como falsos los resultados.

Se debe reconocer que entre las firmas encuestadoras hay de todo: Las dirigidas con fines sectarios que pretenden influir en los incautos, y las que desarrollan un trabajo responsable,  con el propósito de ofrecer datos veraces. Pero también hay que tomar en cuenta que, pese a un buen trabajo en el levantamiento de datos, al final estos pueden cambiar:

Como en casi todo, las sorpresas no faltan, inclusive cuando se trata de un propósito serio y responsable. Un caso notable: El diario estadounidense Chicago Tribune, probablemente influido por alguna encuesta sobre los resultados de las elecciones de Estados Unidos en  1948, publicó en primera plana el día siguiente de las votaciones: «(Thomas E.) Dewey derrota a Truman». Pero lo cierto fue que el presunto perdedor, Harry Truman, fue el triunfador. ¿Se equivocaron los encuestadores? ¿Hubo precipitación del diario mencionado al publicar, como cierto, lo que no sucedió? No se conoce la causa de ese error.

Lo evidente es que hay casos, como el referido, en los que es corriente que se produzcan cambios de última hora, difíciles de detectar, modificando tendencias. Esto muestra que muchas veces, y pese la confiabilidad de quienes trabajaron honestamente en llevar adelante  encuestas, éstas  pueden resultar fallidas.

En este periodo preelectoral boliviano se han publicado algunas encuestas que, como ya sucedió en las anteriores elecciones, no coinciden entre ellas. Se dice –y en esto hay alguna razón– que los resultados dependen de quien las encomendó y pagó. Pero aun que se trabaje responsablemente, los ciudadanos muchas veces cambian, algunos a última hora, haciendo que los pronósticos fallen.

La muy esperada última encuesta, fue tema de comentarios en un programa televisivo con la participación de politólogos, intelectuales y entendidos en procesos electorales. Se mostró, muy de pasada –esto no es nada nuevo-, que las encuestas, aun las preparadas con corrección, suelen fallar, puesto que, ciertas veces, cambian las tendencias de los electores.

Seguramente, seguirán siendo publicados distintos pronósticos. Pero, al final, lo que debe prevalecer es la voluntad de los ciudadanos.

Marcelo Ostria Trigo (América Latina)

CPLATAM -Análisis Político en América Latina- ©

Febrero 2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.